En el día de ayer, Podemos sacó el fusil para apuntar a Uber y Cabify, pidiendo su prohibición en defensa del sector del taxi, con el argumento principal de que multinacionales como ellas no tributan en España, suponen una competencia "desleal" para los taxistas, y suponen una avanzadilla de lo que supondrá el TTIP en caso de ser finalmente aprobado.

Cabify se defiende de las críticas, especialmente en torno a la precariedad de sus trabajadores y su tributación en EspañaCabify ha salido al paso para desmentir que no tributen en España. Hemos podido hablar con fuentes de la compañía, quienes han afirmado que Cabify sí tributa en España, así como en todos y cada uno de los mercados donde opera.

También ha querido desmentir otras acusaciones como las que giran en torno a la precariedad de sus trabajadores y la consideración de Cabify como una "fábrica de falsos autónomos". Según esta fuente, los empleados que tiene Cabify son los de sus oficinas, los conductores son transportistas que colaboran, y ya venían dados de alta como autónomos, no los hemos hecho nosotros. De la misma forma, no perciben un sueldo mensual, sino que tienen un contrato mercantil de obra o servicio, al igual que pueden tenerlo muchos transportistas o incluso taxistas.

Hace unos días, Cabify también salió al paso con un statement tras las declaraciones de la Federación Española del Taxi y el Sector Estatal de Carreteras de la FSC-CCOO. Juan Ignacio García-Braschi, Regional Manager de Cabify en España y Portugal, se defendió de las críticas señalando que su empresa "es una startup española que ha emprendido un proyecto innovador de manera transparente, consensuando con la autoridad competente cada pieza de nuestro modelo de negocio y ajustándonos al marco legal vigente en cada momento”.

Hipertextual también ha contactado con Uber pero no han podido realizar declaraciones al respecto en el momento de la publicación de este artículo.