¿Cuánto tiempo queda para poder coger un taxi de conducción autónoma? Meses, años, lustros... Para Lyft el dead line está se encuentra de aquí a doce meses aproximadamente.

En sólo un año, Lyft, el mayor competidor de Uber en Estados Unidos empezará a gestionar su flota de coches autónomos y 100% eléctricos. Como es de suponer, la startup de transporte no es la que va a desarrollar esos vehículos. Esta iniciativa viene directamente del acuerdo que la californiana firmase a principios de 2016 con la histórica fabricante de coches General Motors.

Pese a que los coches sean autónomos, todos llevarán un "conductor de emergencia"En este plan conjunto de simbiosis empresarial, que en un principio iba encaminado a proporcionar flotas mucho más económicas a los miembros de la empresa, está virando a una experiencia mucho más revolucionaria. Con una alta inversión inicial, pero con un ahorro de costes en personal a largo plazo. El objetivo ahora es prescindir de los propios conductores. Pero no tan rápido, de momento los usuarios datos de la encuesta de la Asociación Americana de Automóviles (AAA) confirma que casi el 75% de los usuarios no confía en este modelo, por lo que uno de los mayores retos es convencer a la gente de la seguridad del producto. La aplicación dará la posibilidad de interactuar con un ser humano o la nueva experiencia, aunque probablemente muchos optarán por la segunda simplemente por decir que lo ha hecho. Atención Uber, que los rivales apuestan fuerte y este tipo de propuestas gusta muchos a los adeptos a estas plataformas.

Además de esto, no han trascendido demasiados detalles del proyecto. Lyft ha comunicado que tendremos que esperar aún unos meses para tener la información detallada; en la que se incluirá el lugar elegido para los primeros coches, que de momento se desconoce, su número exacto y otros detalles técnicos. Sólo ha trascendido que el espacio para los usuarios sentados en la parte de atrás será mucho mayor, por el simple hecho de que la batería situada en el lugar del conductor virtual ocupa mucho menos que una persona. Pero esto será en un futuro muy lejano, porque de momento odos los coches tendrán su conductor "de emergencia", por lo que pueda pasar.

Sin embargo, la aceptación de los usuarios no es su único problema. Su mayor caballo de batalla está en las normativas vigentes, las cuales regulan con mano de hierro este tipo de conducción. Ya han conseguido convencer a muchos gobiernos regionales, pero el trabajo se presenta duro de aquí a los próximos años. Además de los debates entre taxis, Uber y otras polémicas adyacentes que sólo pueden ir en aumento.