Rare es, quizás, una de las desarrolladoras más aclamadas por la crítica, de esas que llegaron al corazoncito de todos los jugadores que en su día pasaban su horas delante de la ZX Spectrum, la Nintendo 64 o de la Xbox 360. Rare es nostalgia y videojuegos a partes iguales, un pedacito de pasado que ahora llega a Xbox One y que nos permite rememorar algunos de los mejores momento que en el pasado nos dejaron boquiabiertos delante de la consola.

Hace unos meses, cuando los rumores apuntaban al lanzamiento, semanas antes del E3, de un nueva versión del mítico Battletoads las cosas se empezaron a poner interesantes. Las señales, que no existían pero queríamos verlas en todas las presentaciones de Microsoft, eran suficientes para despertar la nostalgia de todos esos jugadores por sus clásicos, y ya que desde 2002 el estudio entero pasó a ser parte de Microsoft, lo más lógico es que algunas de las antiguas licencias del estudio llegasen a la consola de sobremesa de los de Redmond.

Con todo ello, los rumores se esfumaron y no tuvimos un nuevo Battletoads, nos regalaron mucho más. Resulta que Microsoft ha juntado 30 de los juegos más míticos y populares y nos ha dado el mayor regalo que le pueden dar a un nostálgico de los videojuegos en estos tiempos repletos de versiones remasterizadas, retrasos y DLCs. Nada de remasterizaciones, 30 juegos clásicos (y no tan clásicos) sin añadidos y sin nada más que diversión a los mandos de la Xbox. Hemos probado Rare Replay y desde luego es el juego obligatorio que todo nostálgico y amante de los videojuegos debe tener en su estantería.

Eso sí, Rare Replay no ni muchos menos lo mejor de casa, pero tiene un poco de todo: Jetpac, Lunar Jetman, Atic Atac, Sabre Wulf, Underwurlde, Knight Lore, Gunfright, Slalom, R.C. Pro-Am, Cobra Triangle, Snake Rattle 'n' Roll, Solar Jetman, Digger T. Rock, Battletoads, R.C. Pro-Am II, Battletoads Arcade, Killer Instinct Gold, Blast Corps, Banjo-Kazooie, Jet Force Gemini, Perfect Dark, Banjo-Tooie, Conker's Bad Fur Day Grabbed by the Ghoulies, Kameo, Perfect Dark Zero, Viva Piñata, Viva Piñata: Trouble in Paradise, Jetpac Refuelled, Banjo-Kazooie: Nuts & Bolts.

Se echan de menos algunos de los títulos como GoldenEye 007, quizás el mejor juego de acción en primera persona de su época, que lógicamente se queda en las manos de Nintendo por un tiempo más. Con todo, algunos de estos juegos están considerados como imperdibles históricos, por lo que no está de más volver a lo más clásico de los videojuegos y comprobar de primera mano cómo ha evolucionado la historia del juego. Además hay que tener en cuenta que en 30 juegos clásicos también hay alguno que otro que sobra, y que ni siquiera en su día tuvo un hueco importante o sus mecánicas no acaban de encajar en el estilo de juego del resto, como por ejemplo Jetpac o Lunar Jetman, que incluso me han parecido excesivamente complicados con el mando de Xbox One.

Cuestión aparte es la forma que ha tenido Microsoft para presentar los juegos y para llevarlos a la consola. Por un lado, y uniendo los puntos hacia atrás, lo cierto es que la retrocompatibilidad con Xbox 360 era casi un paso obligatorio para la compañía, pues Rare Replay es el mejor (y primer) ejemplo de las posibilidades que tiene este sistema de retrocompatibilidad para el futuro de la consola de la compañía.

El paquete incluye 21 títulos, el resto los descarga desde la tienda de XboxEn este sentido, Rare Replay, independientemente de que lo compremos en disco o digital, solo incluye, dentro del propio juego 21 títulos, el resto -que son los de Xbox 360-, y aquí viene lo interesante, se descargarán desde la tienda de Xbox en formato de 360, es decir, haciendo uso de la retrocompatibilidad de la consola que todavía no ha llegado a todos los usuarios pero que, en caso de Rare, es 100% compatible y bien sirve para hacernos una aproximación de cómo funcionará el sistema.

Todos los juegos de 360 son independientes, y una vez descargados, los tendremos disponibles para descargar cuando queramos como juegos por separado. Para activar estos juegos de 360 necesitaremos, lógicamente, conexión a internet, por lo que aquellos jugadores que jueguen sin conexión (si es que queda alguno) se pueden ir olvidando de jugar a 9 títulos de Rare Replay, que por cierto son los más recientes. En total 50 GB de diversión pura que llega de golpe a Xbox One.

Más allá de la logística, Rare Replay tiene muchos detalles que lo convierten, una vez más, en un guiño a la nostalgía: podremos utilizar estados de guardado y cargar el progreso en cualquier momento, algo que se agradece si algunas mecánicas se nos atascan y nos resultan complicadas (aunque este sistema queda limitando a los juegos más antiguos).

Además, podremos rebobinar el juego con sólo pulsar un botón, o utilizar un filtro que simula la sensación de jugar en una pantalla CRT de las antiguas, todo para ayudar a aumentar la inmersión en el juego. Estos detalles son para los 16 primeros juegos de la colección, lo más antiguos, que se ejecutan en una suerte de emulador que cumple a la perfección con lo que esperamos del juego.

Con todo, Rare Replay es una colección increíble de juegos. La puesta en escena, sobre todo de los títulos que van dentro del auténtico Rare Replay (es decir, de los que no llegaron a Xbox) es espectacular y evoca a épocas pasadas de los videojuegos. Si eres nuevo en esto de los videojuegos puede que la colección de Rare Replay no sea para ti, o al menos, no la cojas con la misma fuerza en tanto que sus mecánicas ya está un poco pasadas.

No obstante, si en su día jugaste a algunos de los títulos del pack o eres un apasionado de los clásicos, Rare Replay es sin duda la major recopilación de juegos clásicos que puede comprar ahora mismo, tanto por la forma en la que Microsoft ha devuelto a la vida a estos clásicos, como la propia esencia de estos juegos que sigue siendo totalmente válidos a día de hoy.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.