Últimante Sony está que se sale con las propuestas que quiere llevar al mercado. Hace unas semanas era un nuevo concepto de reloj basado en la tecnología e-ink, y hace unos días un nuevo tipo de cerradura inteligente que podía ser abierta desde el móvil y para la que estaban buscando financiación a través de crowdfunding. Ahora, el último ingenio de la compañía es Clip-On, un dispositivo con el que pretenden convertir cualquier gafa en una suerte de Google Glass, un accesorio independiente que puede integrarse en la montura que más le guste al usuario.

Aunque las Smart Glass de Sony no son precisamente un alarde de tecnología y de buen gusto, esta nueva propuesta si que es interesante desde que permite al usuario no cambiar sus gafas actuales si quiere probar que es eso de la realidad aumentada. Eso sí, por muy interesante que parezca la propuesta de Sony, lo importante en este caso es que tanto el software y las posibilidades del dispositivo estén a la altura, pues de otro modo la comodidad de poner y quitar el dispositivo en las gafas que llevamos actualmente pierde toda su gracia.

Digo software porque su hoja de especificaciones es bastante interesante y cuenta con un panel de control con Bluetooth y WiFi, brújula, acelerómetro, sensores táctiles y un procesador ARM Cortex-A7, a los que se suma un micro pantalla para el ojo del tipo OLED con una resolución de 640x400, algo así como una pantalla de 16 pulgadas a dos metros de distancia una vez que esté sobre el ojo.

De momento, el precio es todo un misterio, pero la compañía ha prometido que estará disponible para su excibición en el CES a principio del mes que viene. Eso sí, de disponibilidad me parece que tendremos que olvidarnos hasta bien entrado el año que viene, de momento.