Una imagen vale más que mil palabras y qué duda cabe que un esquema nos da mucha más información de un vistazo que una serie de textos anotados de forma descoordinada. ¿Os habéis sentado alguna vez frente a una hoja en blanco con el objetivo de arrancar algún proyecto? Ver el vacío de la hoja delante asusta y la tendencia que tenemos es de llenarlo de cualquier manera.

Pero no es fácil: ¿por dónde empezamos? Para eso llegan al rescate los mapas mentales. Esta herramienta lleva ya bastante tiempo al servicio de cualquiera que quiera embarcarse en algún proyecto o tarea nueva (no tiene por qué tratarse de algo laboral forzosamente), pero cobra especial protagonismo con el éxito de los tablets.

Los mind maps parten del principio de que las ideas presentadas gráficamente nos ayudan a comprender mejor y estructurar todo en nuestra cabeza. Pero no hay mejor manera de verlo que con un ejemplo: vamos a imaginar que nuestro proyecto será vender el ordenador. Pues bien arrancaremos colocando en nombre del equipo en el centro del mapa y a partir de ahí dejaremos que las ideas fluyan de nuestra cabeza.

¿Anuncio on-line? ¿EBay?¿Twitter?... Iremos anotando de forma desordenada todo lo que se nos vaya ocurriendo y sin cortapisas. Es aquí donde brilla este método de organización: al no haber limitaciones uno puede escribir a modo de brainstorming todo lo que se le pase por la cabeza y así no dejar nada en el tintero. Hecho esto y habiéndonos asegurado que todo está sobre ese papel, toca poner un poco de orden: agruparemos las ideas por temáticas o acciones. Vas captando la idea ¿verdad? En lugar de comenzar a construir el proyecto a partir del objetivo, lo hacemos al revés, enumerando todos los agentes que pueden intervenir en el mismo.

Mucho mejor en el tablet

Y así llegaremos a un esquema mucho más legible en el estará todo perfectamente organizado y descubriremos que hemos sido capaces de elaborar el 'guión' de nuestro proyecto en tiempo récord y con las ideas clarísimas. En 2005 se llevó a cabo un estudio entre estudiantes universitarios que utilizaban este sistema y el 80% reconoció que les "ayudó muchísimo a comprender conceptos" frente al resto que empleó métodos de estudio tradicionales. Es una potente herramienta de organización de ideas que un servidor aplica ya a todos los ámbitos de su vida.

Pero hemos mencionado al principio que el mind map ha cobrado un especial impulso con el éxito de los tablets y es que con estos dispositivos su utilización se hace mucho más fácil, pudiendo compartir además los mapas con amigos o compañeros de trabajo. En lo que respecta a aplicaciones sobre la materia, hay todo un mundo, pero sin duda las más versátiles son:

  • iThoughts (iOS): Sin duda, la mejor alternativa para los usuarios de los equipos de Apple. Dispone de una versión específica para iOS, especialmente optimizada para el iPad (aunque también puede utilizarse en el iPhone) y su correspondiente en OS X. Los mapas pueden sincronizarse, asignar alertas por vencimientos en determinadas tareas que añadamos y pueden exportarse a múltiples formatos.

  • Mindjet Maps (Android): A nivel de prestaciones, esta aplicación es muy similar a iThoughts, contando también la posibilidad de sincronizar los mapas en Dropbox y exportarlos a múltiples formatos. Mindjet cuenta además con versiones desktop (tanto para PC como para OS X), aunque eso sí, más orientadas al mundo de la empresa.