Parece ser que todos los rumores apuntan a que el próximo iPhone que veamos será un iPhone de 4.7 pulgadas. Por fin, muchos de los seguidores de Apple verán cómo la compañía escucha sus plegarias y se olvida de las 4 pulgadas para dar el salto a una pantalla más grande. Pero, ¿por qué ahora? Si bien celebro la decisión de aumentar el tamaño de la pantalla -en caso de que sea cierto, de momento todo son conjeturas- el salto de la pantalla de cuatro pulgadas del iPhone 5s a las 4.7 pulgadas de un hipotético iPhone 6 deja a Apple en evidencia: si lo haces, hazlo antes, ahora llegas tarde.

Por tanto, con toda probabilidad Apple tendrá que buscar una excusa para argumentar en qué innova su iPhone de 4.7 pulgadas. ¿Cuáles son los beneficios de un iPhone 6 con respecto a cualquier gama alta de la competencia? Desde luego, por la carrera para ver quién la tiene más grande llega tarde. Veamos pues, algunas de las excusas que Apple podría dar para convencernos, lo que a mí me gustaría escuchar por parte de Tim Cook cuando se presente ese supuesto iPhone.

Es el terminal con mayor autonomía del mercado

Si haciendo más grande la pantalla del iPhone, Apple consigue desbancarse del resto de la competencia en lo que a autonomía respecta, Apple me habrá convencido. ¿Por qué? Porque tendrá una pantalla relativamente grande, mantendrá un tamaño relativamente pequeño y conseguirá sobresalir en el mayor de los problemas del sector: la batería. Si gracias a un iPhone de 4.7 pulgadas vemos el primer smartphone que llega a los tres días de autonomía, felicitaré a Apple por este cambio.

El iPhone 6 es el smartphone más delgado del mercado

Lo cierto es que como el primer punto no hay ninguno tan rotundo. El iPhone 5 y el 5s son extremadamente delgados y por mucho que optimicen el próximo terminal, es difícil que marque la diferencia. Aún así, podría justificarse un aumento de tamaño mostrando el smartphone de 4.7 pulgadas más pequeño del mercado. Y por favor, Apple, haz algo con los bordes de tus terminales: aprende de LG.

Un iPhone mucho más potente

También podríamos ver en el próximo iPhone un terminal tan sumamente potente que necesitara ser más grande. De hecho, así es cómo la carrera por el móvil más grande empezó en Android: necesitaban dispositivos grandes para poder incluir baterías capaces de dar vida a unos procesadores hambrientos. Ya vimos que Apple dio un primer paso a una nueva generación de dispositivos ultrapotentes con el procesador de 64 bits de la última generación y con el próximo iPhone podríamos ver más sobre el futuro de los smartphones según Apple. ¿El resultado? Una dependencia de los ordenadores cada vez inferior y unos terminales portátiles cada vez más capaces de realizar tareas muy complejas.

Sea lo que sea, espero que la principal novedad del nuevo iPhone no sea una pantalla mayor, sino que esto sea la causa de una innovación superior. Porque si en 2014 pretendes revolucionar el mercado con una pantalla de 4.7 pulgadas, sencillamente estás desfasado.

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