Uno de los retos más importantes a la hora de abordar las enfermedades neurodegenerativas es, sin duda, acelerar su diagnóstico para así lograr tratamientos más eficaces para los pacientes. En ese sentido, prevenir la aparición del mal de Alzheimer es clave para que se puedan aplicar terapias que frenen el desarrollo de los síntomas de esta terrible enfermedad.

Gracias a un nuevo trabajo de la Georgetown University de Washington, estaríamos más cerca de conseguir un diagnóstico precoz del Alzheimer. Mediante un simple análisis de sangre, los profesionales médicos podrían saber si una persona va a desarrollar o no esta enfermedad neurodegenerativa, caracterizada por la pérdida de memoria.

Su investigación ha permitido detectar 10 metabolitos en sangre, que pueden servir como "marcadores" del desarrollo posterior del mal de Alzheimer. Para comprobar si su análisis funcionaba, realizaron la prueba en 525 individuos, haciendo un seguimiento de sus funciones cognitivas durante 5 años.

Del total de voluntarios del estudio, 28 personas comenzaron a sufrir los síntomas del mal de Alzheimer, y esta aparición fue detectada previamente con su análisis de sangre. El examen de estos 10 compuestos químicos, por tanto, conseguía una "precisión" del 96% en el diagnóstico precoz del Alzheimer (entre dos y tres años antes de que los primeros síntomas aparecieran). Los resultados de estos investigadores son un gran paso para la medicina.