Durante este año 2013 se ha hablado mucho de la caída en la venta de PCs y, claro está, de las imparables ventas de dispositivos móviles. La era Post-PC llegó para quedarse y dispositivos como el iPad Air se han convertido en una herramienta polivalente que cubre tanto el espectro del ocio como el de la productividad. Microsoft también presentó una oferta interesante con Surface Pro 2 con una clara vocación en el segmento empresarial y, poco a poco, estamos viendo cómo los dispositivos Post-PC se están convirtiendo en la principal herramienta de trabajo de muchos profesionales (relegando a un segundo plano su PC aunque, eso sí, a éste aún le queda mucha vida por delante).

En unos años dará igual si usamos un dispositivo móvil o un PC, ambos podrían actuar de cliente de un servicio ejecutado desde la nube.

Nos estamos moviendo en un contexto muy interesante en el que, poco a poco, las plataformas están dejando de ser tan relevantes como pensábamos. Está claro que existen muchísimas aplicaciones de escritorio todavía pero, poco a poco, la nube está atrapando cada vez más servicios para transformarlos en aplicaciones multiplataforma. De hecho, son muchas las empresas que miran hacia la web como pilar en el que apoyar sus aplicaciones corporativas o, incluso, a la virtualización de escritorios para ganar en flexibilidad y poder usar cualquier equipo como cliente.

A pesar de este contexto de convergencia hacia la nube, debo reconocer que me llama mucho la atención la apuesta de Google por los Chromebooks. El Chromebook siempre ha sido un dispositivo que me ha llamado la atención porque se encontraba a medio camino entre lo que podía ofrecer un tablet y lo que podía ofrecer un ordenador portátil; además, siempre tuvo un gran hándicap: la necesidad de estar conectado a Internet.

¿Quién está dispuesto a comprar un Chromebook? Según los datos de ventas en Estados Unidos, las empresas.

Es cierto que Google y sus partners han intentado relajar las necesidades de conexión del Chromebook y cada vez encontramos más servicios disponibles en modo offline con los que poder trabajar desde Chrome OS. Sin embargo, si pensamos en el sector consumo, uno tiende a pensar que el impacto en el mercado del Chromebook es extremadamente pequeño.

¿Quién va a comprar un Chromebook pudiendo comprar un tablet que es mucho más versátil o incluso un ultrabook? Pues aunque nos pueda resultar extraño, este "terminal ligero" orientado hacia el mundo web está teniendo bastante impacto dentro de un sector muy concreto: las empresas.

En Estados Unidos las empresas apuestan por el Chromebook

Aunque no soy muy partidario de las campañas publicitarias orientadas a desprestigiar a la competencia, debo reconocer que Microsoft hizo un retrato bastante curioso de lo que pensamos muchos usuarios sobre los Chromebooks de Google (y sí, contrató a los protagonistas de la serie de la "casa de empeños" de Las Vegas):

El 21% de los ordenadores portátiles que compraron las empresas de Estados Unidos en 2013 eran Chromebooks.

Aunque como usuarios podamos pensar que el Chromebook tiene un uso práctico reducido, la realidad es que según los datos publicados por NPD, el 21% de los ordenadores portátiles que se compraron en las empresas de Estados Unidos eran Chromebooks. En apenas un año, los Chromebooks han pasado de tener una cuota de mercado casi nula a concentrar el 21% de las ventas de ordenadores portátiles en el sector profesional de Estados Unidos.

El mercado estadounidense ha sido siempre el foco principal de Google con respecto al Chromebook y, por los datos, parece que los esfuerzos se han visto bien recompensados porque si miramos el global de ventas de dispositivos en el sector empresarial (incluyendo los tablets), el Chromebook se ha colocado con el casi 10% de las ventas.

Venta de dispositivos en las empresas de Estados Unidos - Chromebook
Venta de dispositivos en las empresas de Estados Unidos. Datos: NPD

Efectivamente, se han vendido más ordenadores portátiles y equipos de escritorio que Chromebooks; de hecho, se han vendido también más iPads pero creo que es muy interesante que, dentro del sector empresarial, se hayan vendido más Chromebooks que tablets Android, que MacBooks o tablets con Windows.

¿Qué aporta el Chromebook a las empresas en Estados Unidos?

El Chromebook es un buen thin client, ideal para usar servicios en la nube, escritorios virtuales o aplicaciones web.

¿Cuál es el secreto del éxito del Chromebook en las empresas de Estados Unidos? El Chromebook fue concebido como un dispositivo simple; en cierta medida es un buen ejemplo de thin client, un terminal ligero y simple que delega todo el peso en aplicaciones remotas. Pues sí, aunque podamos instalar aplicaciones en el Chromebook, la realidad es que dependemos de servicios que están en Internet, ya sean páginas web o bien aplicaciones sobre Chrome que, realmente, se están conectando a un servicio remoto.

Si recordamos la presentación del Chromebook, uno de los primeros casos prácticos que vimos fue el de Citrix Receiver, es decir, la solución de virtualización de aplicaciones de Citrix. El Chromebook no es un dispositivo versátil pero, como cliente ligero, cubre muchas de las necesidades que buscan las empresas (seguridad, simplicidad en la gestión, entorno acotado para el usuario...) con la ventaja de ser un ordenador portátil y no tener un coste desproporcionado.

Para trabajar con servicios en la nube (Google Apps, Office 365, Sharepoint...), ejecutar un escritorio remoto o un escritorio virtual, un Chromebook puede servir perfectamente y si a esto le sumamos el guiño que ha estado haciendo Google a las empresas, los números empiezan a cuadrar.

¿Tiene mercado el Chromebook para el sector consumo?

El Chromebook es un dispositivo con un entorno muy acotado: bueno para las empresas, malo para el sector consumo.

En el sector consumo, en mi opinión, las cosas son muy distintas. Puestos a hacer una inversión, el usuario busca dispositivos mucho más versátiles y que puedan servir tanto para ocio como para trabajo.

A pesar de la buena (y llamativa) acogida que tiene el Chromebook dentro del sector empresarial en Estados Unidos, creo que los consumidores no buscan un thin client; efectivamente, buscamos dispositivos ligeros en peso y que nos den autonomía pero no queremos un entorno "tan acotado" como el que ofrece el Chromebook.

Es cierto que en la Chrome Web Store podemos encontrar múltiples aplicaciones que funcionan sin conexión y que, en muchos casos (y me incluyo), pasamos muchas horas delante de un navegador (que en mi caso es Google Chrome) pero no todo lo que hacemos está vinculado a la web. Para un uso personal no necesito un cliente Citrix o un escritorio remoto (o no siempre) y, precisamente, estos son los escenarios que han encajado bien el Chromebook.

chromebook pixel

El netbook no encajó en el sector empresarial pero sí en el de consumo, al Chromebook le pasa justo lo contrario.

Si a pesar de los buenos datos del Chromebook en el sector empresarial, en comparación, se han terminado vendiendo más tablets que Chromebooks; creo que en el sector consumo se amplificaría esta diferencia y los usuarios considerarían, únicamente, tablet o PC. Honestamente, me resultaría muy raro plantearme la compra de un Chromebook.

Este año 2013 lo arrancamos con la noticia del cese de la producción de netbooks, precisamente porque se convirtió en un producto que no terminó de encajar bien en un mercado que evolucionó rápidamente hacia los ultrabooks y los dispositivos móviles. El netbook nunca encajó bien en el segmento empresarial, no fue concebido para eso; al Chromebook le está pasando justo lo contrario pero, estando Google detrás, no creo que decidan retirar esta apuesta, al menos, a corto plazo.