La prohibición de uso de dispositivos electrónicos en despegues y aterrizajes de aviones siempre fue un tema que generaba debate. De hecho, desde un punto de vista técnico, la probabilidad que un Kindle o un ordenador portátil generen interferencias electromagnéticas sobre los sistemas electrónicos de un avión (que se diseña, precisamente, para minimizar estos riesgos) es muy remota; sin embargo, hasta este año 2013 no hemos visto a la FAA levantar este veto. Pues sí, el pasado 31 de octubre la FAA aprobó el uso de dispositivos electrónicos en despegues y aterrizajes; una medida que sentó un precedente y se ha visto reflejada en Europa con una pauta similar adoptada por la Agencia de Seguridad Aérea Europea (EASA).

Pues sí, tras la aceptación de la FAA de Estados Unidos, era bastante lógico que el resto de organismos reguladores se alineasen con la medida para establecer un marco común de operación en los vuelos. No tenía mucho sentido que un avión despegase de San Francisco y los pasajeros pudiesen usar su Kindle durante el despegue y, sin embargo, durante el aterrizaje en París tuviesen que apagarlo. Quizás pueda sonar algo burdo el ejemplo pero, realmente, era la situación que había provocado que la FAA levantase el veto y, sin embargo, las normas de Europa siguiesen ancladas en el criterio anterior.

La medida entrará en vigor a finales de este mes de noviembre y está totalmente alineada con los criterios de la FAA; es decir, se podrán usar dispositivos electrónicos durante todo el vuelo (despegues y aterrizajes incluidos) aunque, eso sí, las conexiones vía radio deberán estar desactivadas. Dicho de otra forma, podremos usar tablets, lectores de libros electrónicos o, incluso, nuestro smartphone pero éste tendrá que estar en modo avión.

Evidentemente, EASA solamente tiene jurisdicción sobre aerolíneas europeas pero la noticia es un paso adelante para hacer los vuelos algo más confortables y, sobre todo, productivos (porque podremos trabajar o leer desde el primer momento que tomemos asiento en el avión).

De todas formas, hay un pequeño matiz que es importante reseñar, los dispositivos electrónicos "de gran tamaño" o los ordenadores portátiles siguen vetados en los despegues y aterrizajes. ¿El motivo? son objetos voluminosos y deben estar guardados en los compartimentos de equipajes o debajo del asiento igual que hacemos lo propio, por ejemplo, con un bolso de mano.

Además de este anuncio, EASA ha dejado caer una idea que, en mi opinión, es aún más interesante que el uso de dispositivos electrónicos en despegues y aterrizajes. Según parece, la Agencia de Seguridad Aérea Europea está trabajando en la certificación del uso de dipositivos móviles en vuelo; es decir, quizás en el futuro podríamos usar nuestros smartphones para hacer llamadas y, la verdad, es algo que suena bastante bien (aunque creo que tardaremos algo de tiempo en verlo).

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