Uno de los temas de los que se ha hablado mucho durante este año es el wearable computing; es decir, dispositivos que podemos llevar puestos y que, además, nos permiten conectarnos a la red o consultar nuestros mensajes. Este tipo de dispositivos son una realidad palpable en proyectos como Google Glass o Samsung Galaxy Gear; sin embargo, desde que arrancamos el año no se ha parado de hablar del iWatch, el reloj inteligente que estaría preparando Apple. Los de Cupertino, por ahora, no han dejado ver ni un atisbo de información sobre este proyecto pero, desde Corea del Sur, se han filtrado algunos datos que apuntan a que Apple ya estaría probando prototipos de iWatch con pantallas flexibles.

Alguien podría pensar que, tras el lanzamiento del Galaxy Gear, Apple llega tarde al segmento de los relojes inteligentes pero, realmente, si todos estos rumores son ciertos, su proyecto es mucho más ambicioso. Comparando con lo que tenemos en el mercado, los smartwatches que se han lanzado siguen guardando la forma de reloj convencional; sin embargo, Apple apostaría por un dispositivo cuya pantalla sería curva y, por tanto, se adaptaría a nuestra muñeca. Estaríamos hablando de un dispositivo basado en electrónica flexible y esto sí que tendría un gran impacto (y marcaría, sin duda, un interesante punto de inflexión en el mercado).

Pues sí, según los rumores que proceden de Asia, el objetivo que se habría marcado Apple es el de las pantallas curvas y, en estos momentos, la compañía estaría realizando pruebas con prototipos basados en pantallas OLED. Concretamente, los de Cupertino manejarían dispositivos de 1,3 pulgadas, 1,4 pulgadas y 1,5 pulgadas; por ahora prototipos de los que se habrían fabricado ya, al menos, iWatches de 1,5 pulgadas para su testeo.

Evidentemente, si tomamos la estela de otros rumores que han ido surgiendo alrededor del iWatch, el uso de pantallas OLED que se pueden curvar no significa que podamos doblar el dispositivo o estirarlo. Seguramente, el iWatch sea un dispositivo que no podamos doblar pero su pantalla sí que sería curva y, por tanto, daría la sensación de un dispositivo mucho más compacto y "de una sola pieza".