Pocos días atrás el reconocido analista Ming-Chi Kuo vaticinó que Apple lanzaría su primer iPhone con USB-C en 2023. De esta manera se ha reavivado un rumor bastante recurrente de los últimos tres o cuatro años, aunque la novedad por estas horas es que los de Cupertino ya estarían probando prototipos del móvil con dicho puerto en lugar de Lightning.

Así lo mencionó Mark Gurman, de Bloomberg, quien también indicó que la compañía está trabajando en un nuevo adaptador para los dispositivos y accesorios que ya existen actualmente con el conector propietario de Apple.

Al igual que Kuo, Gurman asegura que la intención de Apple es mantener el puerto Lightning en el iPhone 14, que se lanzará este año, y hacer el cambio por el USB-C desde 2023 como fecha más temprana. Entre cuanto a los motivos de la empresa para abrazar este cambio técnico, el reputado periodista menciona dos: acoplarse a la regulación europea que pretende imponer el uso de un cargador único entre múltiples dispositivos y comenzar a unificar criterios con los iPad y los Mac.

Uno de los problemas que afronta Apple con este cambio se relaciona con los múltiples accesorios de la marca que aún utilizan el conector Lightning. Tal es el caso de los AirPods, la batería MagSafe y o el cargador doble MagSafe, entre otros. Aquí entraría en escena el nuevo adaptador en el que estarían trabajando los californianos.

Los accesorios de terceros para el iPhone, la gran preocupación de Apple

Pero cambiar el puerto del iPhone de Lightning a USB-C traería aparejada una preocupación más importante para Apple: la pérdida del control sobre los accesorios de terceros. Hoy en día existen múltiples productos para el móvil de la manzana desarrollados por otras compañías, pero bajo una estricta supervisión de la empresa dirigida por Tim Cook.

Y si bien el nuevo adaptador ayudaría a suavizar el efecto sobre dichos dispositivos, Apple ya no podría controlar todos los productos que se desarrollen fuera de Cupertino. E incluso tendría que hacer las pases con la idea de que el iPhone pueda funcionar con cables, cargadores y demás accesorios que no han sido diseñados específicamente para él pero que aprovechan la tecnología USB-C, que de a poco se ha convertido en el estándar de la industria móvil.

Y esto también puede traducirse en un impacto económico. No olvidemos que otras marcas le pagan a Apple para utilizar el conector Lightning en sus accesorios, y esto podría mermar conforme pase el tiempo. Si ocurre, no obstante, no será de la noche a la mañana.

La firma de la manzana ha montado un catálogo de accesorios muy variado en torno a su conector propietario y ha sabido explotarlo muy bien. Y por más que el iPhone 15 efectivamente llegue con puerto USB-C, sus predecesores con Lightning seguirán fabricándose por algunos años más y coexistirán en el mercado.

Como dijimos al comienzo, rumores de un iPhone con USB-C existen desde hace años; sin embargo, las probabilidades de que esta vez se concrete parecen ser más altas que en ocasiones anteriores. Por lo pronto, Kuo y Gurman ponen sus fichas de cara al próximo año.