Internet es un territorio completamente dominado por los gatos. Los seres humanos nos podemos pasar horas viendo vídeos de estos animales haciendo cualquier tipo de cosa. Ha llegado el momento de darle la vuelta a la tortilla y saber como estos felinos ven el mundo. Un artista norteamericano ha recopilado los datos necesarios y se ha ofrecido voluntario para recrear unas imágenes que sirvan de ejemplo.

Este experimento se lo tenemos que agradecer a Nickolay Lamm, quien ha tenido que ponerse en contacto con oftalmólogos y veterinarios para poder conseguir la mayor cantidad de datos y utilizarlos en su obra. El resultado es muy interesante y deja imaginarnos cómo estos animales podrían ver el mundo que les rodea.

Gatos

Para empezar, debemos saber que el campo de visión de los gatos es más amplio que el de los seres humanos, abarcando aproximadamente los 200 grados en vez de nuestros 180 grados. Esto hace que los humanos podamos ver objetos de una manera definida a una distancia de entre 30 y 60 metros y los gatos no. Esto tiene una contrapartida: debido a los fotorreceptores que los gatos tienen en su retina, pueden ver muchísimo mejor en escenas de poca luminosidad (hasta seis veces mejor), algo que me recordó a la cámara ultrapíxel del HTC One.

Gatos

En cuanto a la percepción de colores, también hay muchas diferencias. Tal y como se puede ver en las imágenes, perciben los colores menos vibrantes que nosotros. Los científicos pensaban en un primer momento que los gatos eran dicromáticos (capaces de ver dos colores a la vez), al parecer no es del todo cierto ya que recientes estudios afirman que perciben el color verde y son sensibles a longitudes de onda en el rango azul-violeta y amarillo-verde.

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Como podemos observar, las diferencias son notorias y cada una tiene sus ventajas. De todos modos, exceptuando escenas nocturnas o que son capaces de ver los movimientos rápidos más lentos, creo que salimos ganando los humanos. Observando las imágenes de Nickolay Lamm parece que los gatos perciben el mundo en un constante estado de embriaguez.