Hoy Microsoft había convocado un evento para presentar su nueva gama de tablets Surface. El primero de los dispositivos en ver la luz fue Surface Pro 2, la tablet de mayores prestaciones; un dispositivo que llega con fuerzas renovadas con una clara orientación hacia el segmento profesional.

Cada vez es más habitual encontrar profesionales que pasan gran parte de su jornada laboral delante de dispositivos móviles (asisten a reuniones, viajan, etc); la tablet se ha convertido en herramienta principal de trabajo y el PC de escritorio en un dispositivo secundario. En entornos de alta movilidad, además de aliviar peso, el usuario demanda autonomía y, por tanto, no andar dependiendo de un cargador constantemente. Este es, precisamente, uno de los aspectos en los que Microsoft ha puesto el foco en Surface Pro 2 y, con esta idea, promete al usuario un 75% de duración de las baterías.

Evidentemente, este tipo de datos de autonomía son muy relativos y depende del uso que hagamos del dispositivo pero, aún así, es un gran salto con respecto al modelo anterior. Surface Pro ofrecía una autonomía teórica de unas 4 horas pero, con un uso intensivo, se quedaban en 2 horas reales de uso. Dos horas implica, a efectos prácticos, depender del cargador e invalida el escenario de uso de Surface Pro como un dispositivo práctico para trabajar (y con la dock station que han presentado queda bastante claro cuál es el objetivo). Aumentar la autonomía en un 75%, puede suponer una jornada de trabajo completa sin depender de un cargador y este detalle, aunque pueda parecer simple, podía marcar la diferencia entre adquirir el dispositivo o apostar por otro tipo de soluciones.

Además, con la idea de ofrecer más autonomía, la carcasa Surface Power Cover añade al dispositivo una batería adicional de 30W, un extra que aportará horas adicionales de autonomía y, en cierta medida, compensa la adición de un periférico a la solución.

Llama la atención que, hasta esta depuración, Microsoft no cayese en la cuenta de este tipo de detalles en su primera versión de Surface Pro, sobre todo si tenemos en cuenta que el objetivo de estos dispositivos es el público más profesional.