J.J. Abrams no sólo nos brinda con Star Trek Into Darkness una aventura trepidante, coherente, emocionante, divertida y llena de sentido del humor, sino que lo hace recuperando el espíritu de la serie original creada por Gene Rodenberry.Está claro que el propósito de J.J. Abrams con Star Trek Into Darkness, no consiste ni en defraudar las expectativas de los nostálgicos seguidores de una serie que fuera mítica, tanto en cine como en televisión, ni las de los potenciales nuevos seguidores que quieran incorporarse a los viajes interestelares de la renovación que iniciaba, hace cuatro años, con Star Trek. Franquicia que reiniciaba con notable éxito, fusionando los conceptos de secuela y reboot, que en este segundo episodio -décimo segundo si contamos la serie cinematográfica en su continuidad global-, no sólo nos brinda una aventura trepidante, coherente, emocionante, divertida y llena de sentido del humor, sino que lo hace recuperando el espíritu de la serie original creada por Gene Rodenberry.

Aunque el tiempo de la USS Enterprise estuviera muy adelantado del presente en que se realizaban los episodios en los años sesenta, cada uno de esos fascinantes mundos que exploraba la nave, capitaneada en aquellos días por William Shatner, como el capitán James T. Kirk, y Leonard Nimoy, como Spock, escondía vínculos y metáforas con diversos conflictos de la sociedad contemporánea, como el racismo todavía latente en la sociedad estadounidense, los peligros de la guerra fría o el sinsentido de la guerra de Vietnam. Debates que son aquí y ahora reemplazados por una lacra que asola el mundo contemporáneo a escala mundial, como son el terrorismo y el fundamentalismo. Ya desde el trepidante prólogo de la película, Abrams establece la premisa en la que se va a asentar Star Trek Into Darkness, que descansa sobre dos axiomas opuestos. Por un lado Spock asegura que la vida de una persona es prescindible si el fin es salvar la de muchos otros, pero por otro se nos muestra cómo una sola persona es capaz de sacrificar su vida, llevándose por delante muchas otras, con el propósito de salvar la de un ser querido. De esta manera tan sencilla se establece un lazo entre el debate eterno entre Kirk y Spock, sobre la validez de la razón frente al sentimiento, así como explora los caminos por los que una persona podría llegar a ser capaz de cometer una acción terrorista.

Crítica de Stark Trek Into Darkness Zachary Quinto y Chris Pine

Al igual que sucedía ya en Super 8, J.J. Abrams aprovecha su relato, no sólo para dar rienda a su nostalgia cinéfila, sino para reivindicar la ineficacia de la lucha contra el eje del mal (la que lideraba el presidente Geroge Bush, teniendo como acólitos a Tony Blair y José María Aznar), en la que también hay implicadas unas misteriosas armas de destrucción masiva. A través de Star Trek Into Darkness, título internacional de la película, demuestra que exactamente lo mismo que unos hacen en favor del mal, es lo que hacen otros en favor del bien. Igualando al mismo nivel a terroristas fundamentalistas y gobiernos (como el estadounidense) que se saltan a la torera tanto la legislatura internacional como la de su propio país. Y no sólo eso, sino que consigue demostrar que la verdad siempre puede ser relativa, dependiendo del prisma con el que se mire, para lo que se sirve igualmente de la relación entre Kirk, Spok y Uhura, así como permitiéndonos, en un momento dado, sentir una cierta empatía por el malvado Khan, llegando a entender, si no sus propósitos, sí las emociones que le dan sentido.Crítica de Star Trek Into Darkness Benedict CumberbatchPero no se preocupen si de repente les parece que estoy hablando de una película demasiado intelectual, J.J. Abrams no descuida ninguno de los aspectos de su película. Si el relato está perfectamente construido, la aproximación visual circula en las mismos parámetros. La primera secuencia consigue elevar nuestros niveles de adrenalina a niveles considerables, rebajando después la tensión para que podamos, tanto asimilar las acciones por las que irá tomando forma el relato, como establecer, sin que nos demos cuenta, las bases que haren contenido y envoltorio a su precedente, más centrada ahora en establecer su nuevo camino que en definir sus vínculos dentro de la saga, constituyendo, desde mi punto de vista, la mejor de toda la serie. A pesar del 3D, que sigue sin aportarme demasiado y que en algunos casos, emborrona las secuencias de acción en lugar de hacerlas más espectaculares. Aunque también es cierto que nunca he sido demasiado partidario.

Crítica de Star Trek Into Darkness - armas de destrucción masiva

Si bien todos los miembros del reparto, desde Simon Pegg hasta Karl Urban, pasando por Anton Yelchin, John Cho y Zoe Saldana representan sus respectivos personajes con la coherencia y eficacia que se esperaba de ellos, debo decir que me he quedado muy favorablemente impresionado con las interpretaciones de Chris Pine y Zacahry Quinto, así como con las nuevas incorporaciones. Si Pine consigue en algunos momentos llegar a ser odioso, también logra transmitir al espectador esa confianza que despierta en toda su tripulación. Sirviéndose de la mínima expresión y un nivel de percepción notablemente superior, Quinto consigue materializar sus propios pensamientos, ofreciendo un Spock que muestra a la perfección la dualidad de una personalidad forjada a mitad de camino entre la sensibilidad de un vulcano y la de un humano.

Quizás la aportación del recuperado Peter Weller sea un tanto discreta, pero no por ello menos eficaz e interesante, mientras se agradece notablemente la de Alice Eve, que se mueve como pez en el agua por la cubierta del Entreprise (quejarse por su desnudo es ridículo porque es mínimo y tan rápido que casi ni se llega a apreciar). Pero es la extraordinaria interpretación de Benedict Cumberbatch la que resulta sencilla y terriblemente espectacular, porque le odias a la vez que le entiendes. Las cualidades emocionales de su personaje van mucho más allá que las del mismo personaje interpretado por Ricardo Montalbán, tanto en la segunda secuela de la serie cinematográfica, Star Trek II: the wrath of Khan, como en el episodio televisivo donde apareciera por primera vez su personaje. A pesar de la torpeza de su peluquero -que en ocasiones hace de su cabellera un casco-, Cumberbatch consigue interpretar a un villano tan implacable como sensible, dominando sus recursos emocionales de la misma manera que su personaje controla las situaciones.

Crítica de Star Trek en la oscuridad Peter Weller

Desconozco si está hecho a propósito o es casual, pero pareciera que J.J. Abrams pretendiera evidenciar algunas de sus influencias, tanto las nostálgicas, además de lo que respecta al universo trekky, como las intelectuales. Si a través de la presencia de Weller podemos entender una alusión nostálgica hacia RoboCop, que fuera primera película estadounidense de Paul Verhoeven allá por 1987, una vinculación estética se nos insinúa con el diseño de esa mesa redonda ante la que están sentados los altos mandos de la flota estelar, y que está calcada de la que Ken Adams diseñara para Dr. Strangelove or how a lerned to stop worried and love the bomb (1964), lo que nos confirma que estamos ante una película que establece ese debate ético y moral que apuntaba. Cierto es que se trata de un diseño muchas veces repetido en el cine, pero dado que también podemos encontrar las claves de uno de los personajes de la película, que no pretendo desvelar, desde mi punto de vista, sirve más para confirmar que alude a una más de las magníficas obras que dirigiera Stanley Kubrick.

Conclusión

J.J. Abrams cumple tres objetivos con Star Trek Into Darkness. En primera instancia termina y completa su ejercicio para *rescatar StarTrek**, una de las franquicias más queridas por el público en lo que funciona igual de bien si lo consideramos un reboot* como una secuela, recuperando con coherencia el dilema entre la razón y el sentimiento representados de nuevo por el enfrentamiento entre Kirk y Spock, pero dándole una efectiva vuelta de tuerca al argumento y los personajes para evitar la sensación de estar viendo lo mismo de nuevo. En segundo lugar, consigue reafirmarse definitivamente como el perfecto revitalizador de la memoria emocional del espectador, que si no lo consiguiera exactamente con *Mission: Impossible III, sí lo hizo con Star Trek y, sobre todo, con Super 8, subiendo extraordinariamente las expectativas ante lo que pueda proponer para Star Wars: Episode VII*. Y en tercer lugar, deja todos los lazos cerrados y el camino libre y abierto para un nuevo director que se haga cargo de las nuevas aventuras de la USS Enterprise en sucesivas secuelas. Por cierto, estén preparados para una conexión sorpresa que seguro a muchos les va a encantar.

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14 Comentarios

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  1. David Chavez adaptarse o morir es lo que os queda a la industria, aparte de respetar las sentencias de los jueces favorables a las webs de enlaces y a las mismas webs

  2. David Chavez se te da bien soltar falacias al igual que hace la mafia del copyright, primero la pirateria en la red no existe, aparte compartir es un derecho no un delito, una copia no es una venta

  3. Como fiel seguidor de Star Trek fui a ver la pelicula, y sali muy contento :D de la continuación/reinicio que se maneja. Le pudieron haber puesto el mismo nombre a esta pelicula que la de la «original» XD.

    SPOILER…………..Lo unico que no me gusto fue que solamente a KIrk se le ocurrio sobre la trampa en la sala de juntas y «tenía» una seguridad el edificio de risa.

  4. Paola, entiendo perfectamente tu situación y de verdad me da pena que no puedas acceder al cine como debe de ser. Creo que igual eso no justifica descargar algo y no pagarlo aún cuando pagaste por la película en Amazon (no pagaste el boleto de cine). ¿Porqué lo veo así? Tal vez nunca has producido una película (yo sí) y tal vez nunca has visto la afectación de no tener taquilla por gente que la baja de la red (yo sí) y tal vez nunca has perdido dinero por esto (yo sí). Ojalá y puedas disfrutar de la experiencia del cine como es, de verdad lo deseo.

    1. Pues entonces debieran pensar mejor las políticas de distribución. Si se va a estrenar una película tres meses después de que todo el mundo (literal) ya la havisto, comentado y criticado en la red, no esperen que esperemos sentados cruzados de brazos a que llegue al cine. En especial si las críticas no son favorables.

      Si se tardan 3 o más meses en el estreno de una película, y veo que en la red está lleno de comentarios negativos, yo la voy a descargar para ver si es lo suficientemente buena como para ir a verla al cine o comprarla. Si no me gusta, no haré ni lo uno ni lo otro.

      Si dicha película la hubiesen estrenado en el momento adecuado, yo sin tener ninguna crítica negativa a mano lo más probable es que fuera al cine (y luego saliera reclamando a los 4 vientos por haber desperdiciado mi plata en esa película), pero si por «políticas de distribución» me harán esperar, y en ese tiempo me doy cuenta que no vale la pena el gasto de dinero, no esperen que vaya al cine (y ese es el pensamiento de muchos que conozco).

      La pérdida de dinero en taquilla de cine, en gran medida, se debe a las pésimas políticas de distribución de las productoras.

      Además de que el cine no es el único medio de distribución , y es hora de que se quiten esa idea de la cabeza (en especial si se toma en cuenta de que hay MUCHAS ciudades y comunidades en el mundo (sobre todo en latinoamérica) en donde no hay salas de cine). He visto excelentes películas indie distribuidas en internet (por las que pago para verlas), que superan lejos a muchas películas que llegan al cine. Por no hablar de las películas que no llegan al cine también por decisiones arbitrarias de cines y similares, como pasó con la chilena «Retorno».

      http://www.fayerwayer.com/2011/02/chile-retorno-paga-tu-entrada-solo-si-te-gusto-la-pelicula/

      Por no mencionar al ya exitoso proyecto «El Cosmonauta», que salió adelante no gracias a subvenciones de «arte» estatales, sino gracias a la gente que creyó en el proyecto y participó del Crowdfunding‎ y aportó dinero, y que ha tenido un gran éxito a través de la distribución en la red y funciones especiales en distintas ciudades del mundo:

      http://es.cosmonautexperience.com/

      La «pérdida de dinero» por la baja taquilla en cine hoy también suena a excusa, existiendo tantas excelentes formas de distribución directa en la red.

      1. Paola, estoy de acuerdo contigo pero el que exista una mala «política de distribución» no justifica que la descargues y no pagues tu boleto de cine, aunque después la compres. Son cosas diferentes.

        Me parece peor justificación que incluyas si una película es buena o no para pagar el boleto.

        Por este tipo de argumentos, doy terminada mi conversación contigo. De verdad deseo que tengas condiciones ideales para disfrutar el cine, pero me suena a que tus motivos reales son otros.

  5. Yo, como fan de Star Trek (pero no de los puristas), fui a verla con mi mejor amiga, quien nunca había escuchado nada del universo Trekkie; ¡y ambos la disfrutamos! Es una gran película…

  6. En México también nos pasa en algunas ocasiones que las películas tardan mucho en llegar, sin embargo hace ya bastante tiempo que aprendí que el cine solo se disfruta en el cine y prefiero esperar, y no digo que no haya descargado películas actualmente pero por lo regular lo hago cuando veo una en el cine y me gustó… al poco tiempo ya está la versión en blu ray rip con muy buena calidad y no puedo resistirme a verla una vez más.

  7. «Lamentablemente, en Chile somos víctimas de las pésimas decisiones de Paramount»… Suena a justificación para bajarla. Espero después pagues tu boleto en el cine.

    1. David, si acaso llegaste a leer el comentario de Paola verás que ya la compró a través de Amazon. Desafortunadamente para la época actual este tipo de «estrategias» de distribución son estúpidas.

      1. Daniel, igual no pagó por verla en el cine y ya la vio. Cuando vas al cine y luego la compras la pagas 2 veces, no? Será estúpido, sí, pero no justifica piratear.

      2. David: Mi cine más cercano está a 45 kilómetros de donde vivo. En pasaje, entrada y comestibles (popcorn y bebidas) gasto exactamente lo mismo que me costó la película en Amazon en la oferta de pre-venta. Pero al comprar el blu-ray tengo la ventaja de que me puedo juntar con amigos a ver la película (y otras) una noche y pedir unas pizzas, o poner la parrilla eléctrica y darnos unos gustos mientras la vemos.

        Si a ti te gusta esperar 3 meses por una película mientras todo el mundo hace spoilers en la red, pues hazlo. Lo que es yo, ya la vi, decidí que es lo suficientemente buena para comprarla y la compré. Pero no iré al cine. Y no soy la única por estos lados que ha hecho eso (de hecho, mis amigos han decidido que si me llega antes del estreno en el cine, nos juntamos a verla, y ellos tampoco irán a verla al cine).

  8. Lamentablemente, en Chile somos víctimas de las pésimas decisiones de Paramount Pictures en cuanto a distribución de esta película, ya que tenemos que esperar hasta agosto (fines de mes, si es que las fechas que entregan los cines locales son correctas) para verla en pantalla grande (comenté algo al respecto en mi blog http://polafran.tumblr.com/post/50617498155/por-que-descargo-peliculas).

    Por mi parte ya la descargué y la vi. Me encantó, aunque quizás sea porque no soy de las fanáticas extremas que quieren todo igual al original. Creo que la adaptación en este «universo alternativo» ha sido fantástica, y J.J. Abrams ha hecho un excelente trabajo. Me encantan también todos los guiños hechos a la serie/películas originales. De la misma forma en que en la primera hizo guiños incluso a los propios huevos de pascua de sus series y películas (Slusho).

    Por mi parte ya me encargué la película en Amazon, y no me extrañaría que me llegue antes de que se estrene acá en Chile (en cuyo caso invitaré a amigos a verla comiendo pizzas y todas esas cosas ricas que no te dejan comer en los cines).