Hasta hace un par de años me consideraba un fanático de los juegos en formato físico. En toda mi vida gamer cuando recibía o compraba un nuevo título, el proceso de abrir su caja y admirar su manual era casi un ritual, como bien muchos nostálgicos deben recordar, o en la actualidad en casos puntuales sigo haciendo. Sin embargo, aunque actualmente sigo con mi ritual al adquirir un nuevo juego (incluso cuando los manuales o "libritos" de su interior. muy pronto terminarán de desaparecer), he tenido que aceptar y percatarme de las ventajas de los juegos digitales, más que todo gracias al modelo de negocio de Steam que se hace irresistible al jugador promedio.

Y es que muchos fabricantes nos hablan de las ventajas de los juegos digitales, sin embargo lo hacen de formas que no son realmente provechosas para el usuario. De hecho, me atrevo a tildarlas de injustas. Si el desarrollador o publisher de un juego se arriesga a ofrecer el título (ya sea nuevo o viejo) en formato digital y de una manera atractiva y llamativa al usuario, este lo recompensará de forma casi inmediata. Y pruebas al respecto, existen muchísimas.

La idea de que un juego en formato digital tenga el mismo precio que su versión física se me hace sencillamente inaceptable y ridícula. No es posible que un título que tenga un precio de 60 dólares/euros en físico también lo tenga en digital, aún cuando en la segunda versión se disminuye notablemente el costo de producción (no se tienen que producir copias, cajas, etiquetas, manuales ni se tienen que distribuir estas copias por todo el mundo.

Es la avaricia de muchos estudios la que los impulsa a ofrecerle al gamer juegos a través de Steam, PlayStation Network, Xbox Live y Origin al mismo precio que lo consiguen en una tienda física, sencillamente colocando como excusa: "Vamos chicos, podrás tenerlo el día de su lanzamiento, no importa dónde te encuentres".

Siento la tentación de repetir la palabra "ridículo" muchas veces al referirme a este tema, que personalmente me lo tomo más a pecho dado que, como vivo en Latinoamérica, los juegos rara vez están disponibles en mi país el día, semana o mes de su lanzamiento, por lo que esta razón es suficiente para muchos fanáticos de grandes franquicias para pagar el costo de un juego físico por su versión digital y disfrutar de la última parte de la trilogía Uncharted el primer día de su disponibilidad, por sólo mencionar un ejemplo.

Esto es lo que me lleva a admirar a los desarrolladores de juegos indie (al menos en parte, ya que mi admiración también se debe a sus excelentes creaciones), un mercado que está en pleno auge gracias a varios factores, entre los cuales podríamos destacar la comprensión de estos chicos que independientemente crean juegos y, sin la necesidad de contar con presupuestos millonarios ni las ganas de hacerse ricos de la noche a la mañana, ofrecen sus títulos en formato digital de una forma mucho más sutil.

Ofrecer juegos digitales a un bajo precio y en promociones puede traer grandes resultados, y de ello no queda ninguna duda, más aún cuando vemos los resultados de campañas como las de Humble Bundle. Esta se trata de una campaña para promocionar juegos (independientes, en su mayoría) sin DRM, y ofreciendo algo tan maravilloso al usuario, como la posibilidad de pagar el precio que le provoque (algo que en lo personal me hace querer comprar, sea el juego que sea), y el dinero obtenido irá en parte a los desarrolladores, y en parte a la caridad, dependiendo de lo que el comprador decida. ¿Cuál es el resultado de esta campaña? Sólo debemos ver los siguientes mensajes en Twitter, sobre la más reciente de ellas.

Luego de apenas 45 minutos de haber comenzado el octavo Humble Bundle de juegos Indie (incluyendo títulos tan atractivos como Hotline Miami), habían logrado vender más de 100 mil dólares, esto basado en la generosidad de las personas, donde incluso algunos pagaron más de mil dólares. Más tarde, a cuatro horas de haber comenzado la campaña, el resultado seguía siendo sorprendente.

¿Qué prueba esto? Que los jugadores estamos dispuestos a pagar. Que entendemos las ventajas de los juegos digitales no como lo que algunos estudios mencionan, sino como la posibilidad de hacernos con un juego por un precio justo y sin ningún intermediario, en términos que tanto nosotros, los consumidores, como los desarrolladores salgamos beneficiados. ¿Cómo es posible que los estudios no terminen de entender que esta es la mejor manera de combatir la piratería?

Y es que además de las ventajas desde el punto de vista de los jugadores, los desarrolladores también pueden verse muy beneficiados. Comenzando por el programador independiente que bajo sus propios medios creó un juego indie y fue publicado en Steam gracias a la plataforma Greenlight (la cual me encanta, donde los jugadores votamos porque juegos indie lleguen a ser una realidad), hasta a los grandes estudios que pueden vender muchas copias digitales de sus títulos a un precio aceptable, ya que baja costos de producción.

La idea es que los estudios entiendan al formato digital como una versión distinta del formato físico, donde pueden ofrecer al jugador la opción de una copia descargable de un título por un precio más bajo que la opción de una copia física. Sería justo, y apuesto que las ventas de juegos digitales en todo el mundo incrementarían notablemente, e incluso disminuiría la piratería.

No digo que el formato físico vaya a desaparecer (al menos no en un tiempo muy largo), ni que personalmente vaya a dejar de comprar copias físicas de juegos y olvidarme de mi ritual, pero si veo al formato digital como parte del presente y no como un futuro distante, por lo que reconozco sus ventajas y pido a gritos que la industria aproveche este formato, en vez de abusar de él.