Community Eye Health (Flickr)

Ray Charles nació en un pequeño pueblo en Georgia, Estados Unidos, que no llegaba a los ochenta mil habitantes en el censo del año 2000. Durante su infancia perdió la vista a causa de una enfermedad provocada por la degeneración progresiva del nervio óptico.

A pesar de su ceguera, Charles pudo dedicarse a su pasión, la música, ya que fue un auténtico autodidacta del piano. Cuando sus padres fallecieron, el conocido músico de soul, R&B y jazz tuvo que ganarse la vida a través de sus discos y conciertos.

La enfermedad que padecía Ray Charles era el glaucoma, caracterizado por la pérdida progresiva de la visión. Aunque inicialmente no presenta síntomas, este síndrome es la segunda causa más importante de ceguera en el mundo. En España afecta a más de un millón de personas, aunque casi la mitad aún no lo saben. En Latinoamérica tiene una especial relevancia, ya que como ejemplo en México afecta a 1,2 millones de personas, y en Argentina se diagnostican unos sesenta mil casos nuevos cada año.

Debido a sus características, evitar la pérdida completa de la visión es posible siempre que se detecte el glaucoma de manera precoz. En general, aunque no existen tratamientos que eliminen por completo esta enfermedad, se puede reducir la presión ocular para mejorar la capacidad visual de los pacientes.

Dados los limitados tratamientos terapéuticos existentes, se buscan alternativas más allá de los propios medicamentos. Las nuevas tecnologías son sin duda una apuesta prometedora para mejorar su calidad de vida.

El iPad es una buena herramienta frente a los ordenadores tradicionales, por presentar una pantalla con buen brillo (lo que mejora su visualización) y por su facilidad de uso. También el empleo de circuitos cerrados de televisión permite que los individuos puedan leer o escribir sin apenas problemas, ya que se captura la imagen del documento que están utilizando, siendo proyectada de manera simultánea y de forma amplificada en una pantalla.

El desarrollo de apps como LookTel Recognizer permite a través de un smartphone el reconocimiento de objetos cotidianos, a partir de una biblioteca de imágenes previamente creada. Y si los pacientes afectados no son capaces de distinguir bien dinero en metálico, siempre podrán utilizar LookTel Money Reader. Gracias a esta app, pueden diferenciar la cantidad de dinero que tienen disponible, reconociendo euros, dólares estadounidenses, australianos y canadienses o libras. Ambas apps están disponibles para iPhone, iPad y iPod Touch. Una muestra más, sin dudas, del potencial de las nuevas tecnologías en el cuidado de nuestra salud.