La campaña promocional de la nueva película de Star Trek aprovechó el apagón que hubo en todo el mundo por la campaña 'la hora del planeta' para llevar a cabo una de las acciones publicitarias más atractivas de los últimos años, pues utilizó cuadricópteros iluminados para formar el logo de Star Trek (en realidad, el de Starfleet). A pesar de que estos aparatos son capaces de realizar todo tipo de acrobacias, no fue fácil conseguir el resultado y hubo que programar los drones para que actuasen como una pantalla en la que cada uno de los aparatos funcionaba como un píxel.

Todo se logró gracias al trabajo del laboratorio Futurelab de Ars Electronica, en cuyo blog explican que "el software es la clave". En concreto, un programa que especifica una secuencia de movimientos mediante la que es posible crear formas o imágenes animadas.

Básicamente, es producido como una película animada, pero con la excepción de que los píxeles no son puntos diminutos en una pantalla, sino varios dispositivos físicos iluminados que planean en el aire.

El reto estaba en transformar la información en coordenadas de vuelo. Para esto fue necesario un procesador que interpretaba la posición de estos aparatos (respecto al suelo y a los otros cuadricópteros) "de forma muy frecuente", pues los itinerarios de vuelo debían ser ejecutados con absoluta precisión. Esto es especialmente importante cuando hay viento o hace mal tiempo, pues estas condiciones repercuten enormemente en sus patrones de vuelo.

Cada uno de los drones tenía dos 'cerebros', por así decirlo. Uno de ellos, más 'creativo' era el procesador encargado de crear el logo de Star Trek (o cualquier otra figura, dado el caso), mientras que el otro llegó pocos antes del vuelo y mejora la estabilidad y se encarga del movimiento. Aunque su trabajo es independiente, está muy relacionado, del mismo modo que lo estaría la conducción de un vehículo (el cerebro envía las órdenes, pero son las manos y los pies quienes las ejecutan).

En esta ocasión fueron 30 cuadricópteros los encargados de homenajear (o, más bien, publicitar) la mítica saga galáctica, pero no es la primera vez que muestran de lo que son capaces. De hecho, a finales de agosto ya se pudo ver una formación de 49 de estos drones en una sorprendente coreografía aérea.