Vinculado a la propia evolución de los dispositivos móviles venimos oyendo hablar, desde hace algún tiempo, del mHealth, es decir, del Mobile Health o la aplicación del concepto de telemedicina a los dispositivos móviles para usar smartphones y tabletas para monitorizar pacientes crónicos o enviar datos sobre nuestras constantes vitales. Aunque el entorno tecnológico es favorable, el mHealth no es algo a lo que estén acostumbrados los usuarios aunque, la verdad, existen cada vez más aplicaciones y servicios que permiten la monitorización remota de pacientes. Fujitsu, por ejemplo, ha desarrollado un software que es capaz de medir el pulso cardíaco de una persona a través de los cambios de color de su piel, un método bastante interesante que convierte nuestro smartphone o nuestro ordenador portátil en un "enfermero" que vigile nuestra salud.

El proyecto ha sido desarrollado por Fujitsu Laboratories y podría ser aplicable tanto a dispositivos móviles (tabletas y smartphones) como a ordenadores portátiles, de hecho, el principal requisito es contar con una cámara por lo que, por tanto, quizás con el tiempo podría usarse en Smart TVs que dispongan de webcam.

¿Y en qué se fundamenta esta aplicación? El software que ha desarrollado Fujitsu aprovecha la cámara de un dispositivo móvil o de un PC para tomar una imagen de la cara del paciente que se quiere monitorizar con la idea de medir las posibles variaciones del tono y brillo de su piel y así hacerse una idea del riego sanguíneo que está fluyendo y medir el pulso cardíaco del paciente.

Lo interesante de este software es que es capaz de realizar la medida en apenas 5 segundos y sin necesidad de pegar el móvil a la piel, un sistema con muchas posibilidades para el control de personas con problemas de tensión arterial o problemas cardíacos que podría llegar al mercado durante el próximo año (aunque antes de presentará en la conferencia general del IEEE que comienza mañana en Japón).

Medir el pulso cardíaco con dispositivo móvil - Fujitsu

Otro detalle relevante de este sistema es que es capaz de discriminar los datos captados y eliminar los que son irrelevantes u ofuscan la información, por ejemplo, mediciones que se ven afectadas por factores externos como el movimiento del paciente. De hecho, el sistema podría aprovecharse para medir nuestra actividad diaria "en reposo", simplemente, funcionando mientras trabajamos delante del ordenador o nos sentamos en el sofá con nuestra tableta para leer o navegar.

Todos los datos se podrían enviar, a través de Internet, al médico que realice el seguimiento del paciente o, incluso, a su historial clínico digitalizado; permitiendo así la atención y la supervisión de los pacientes de manera remota mediante el uso de sistemas que podrían entrar dentro de lo cotidiano, como la TV o el teléfono móvil.

Si bien el mHealth aún no ha despegado del todo, cada vez son más las aplicaciones y servicios que encontramos en este ámbito y, por ejemplo, en países emergentes, la telemedicina a través de dispositivos móviles podría ser un gran impulso para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y pacientes.

Imágenes: Independent, MSN.com y Fujitsu