La extradición contra Kim Dotcom a Estados Unidos ha sufrido un duro revés hace unas horas. Las autoridades de Estados Unidos habían insistido en que no era necesario revelar las pruebas contra el fundador de Megaupload y sus socios. Pues bien, el juez del caso en Nueva Zelanda ha ordenado revelar todas las pruebas en su contra, incluidos los detalles de las operaciones encubiertas y las discusiones confidenciales con los titulares de derechos.

Kim Dotcom

La noticia es la respuesta a las peticiones de Dotcom, quién había pedido al juez Harvey que forzara a Estados Unidos a revelar las pruebas contra su persona y el resto de acusados.

Mientras que los acusados defendían su derecho a construir su defensa en base a las pruebas contra ellos, Estados Unidos defendía que no existía tal derecho. Una lucha que se ha saldado con las palabras del juez Hervey:

En mi opinión, debe haber equidad y debe alcanzarse un equilibrio en la audición, de lo contrario, el expediente del caso se convertiría virtualmente en la exclusión y colocaría el proceso de extradición en peligro de convertirse en administrativo y no judicial.

Tras las palabras del juez, las autoridades estadounidenses han tratado de mover ficha con una revisión judicial a la decisión de Harvey. Desde hace unas horas el Tribunal Superior ha ratificado la decisión del juez.

Según las palabras de la juez Winkelmann, se ha desestimado la solicitud de revisión ya que sin la revelación de pruebas los acusados no podrían montar una defensa completa en la audiencia de extradición:

Sin la divulgación, los acusados verán considerablemente limitada su capacidad de participar en la audiencia, y el estado tendría una ventaja significativa en términos de acceso a la información.

¿Y qué es lo que se pide revelar? Según los jueces, para que la audiencia continúe, Estados Unidos y el FBI deberán revelar todos los elementos que alegan contra Dotcom. Una sentencia que expone los siguientes puntos:

  • Todos los registros o la información y/o material proporcionado u obtenido en la investigación. Dicho material y en caso de pertenecer a propietarios de derechos, deberá ser acreditado por los mismos como supuesta violación o infracción del copyright.
  • Todos los registros obtenidos o generados en relación con las operaciones encubiertas llevadas a cabo por los agentes implicados en las investigaciones relacionadas con este procedimiento, incluidas las cargas/descargas de datos y archivos en Megaupload.
  • Todos los registros y materiales relacionados con las comunicaciones entre los titulares de derechos correspondientes y Megaupload y sus empleados.

Como vemos, el caso ha dado desde hace unas horas un giro importante. Una pequeña (gran) victoria para el fundador de Megaupload y el resto de acusados. Estados Unidos deberá revelar toda la información que hasta ahora se mantenía en secreto.