Consideramos que una red es neutral cuando en ésta no se aplican restricciones vinculadas al contenido de los datos que circulan por ella, a la plataforma destino u origen de los mismos y, además, no se aplican degradaciones en el servicio en detrimento de servicios determinados y favoreciendo a otros. Si bien usuarios y un buen número de empresas que operan en la red apuestan firmemente por la Neutralidad de la Red, los operadores intentan poner trabas al ver que servicios como Skype compiten de manera directa con su tradicional oferta de servicios. Aunque en muchos países los operadores intentan restringir o penalizar el uso de este tipo de servicios (que compiten directamente contra servicios de llamadas fijas y móviles), en Etiopía ha sido el gobierno el que ha hecho caer la balanza hacia el lado de los operadores puesto que, en un nuevo paquete de medidas regulatorias, se ha declarado ilegal el uso de servicios de VoIP como los que ofrece Skype.

Por increíble que parezca, realizar en Etiopía una llamada usando Skype nos puede salir muy cara y no porque nos vayan a sancionar con una multa (que también nos la impondrán) sino porque nos podemos enfrentar a una condena de entre tres y ocho años de prisión. Esta medida tan exageradamente proteccionista criminalizará la utilización de cualquier servicio de VoIP (Google Voice, Skype, etc) en el país y aunque fue aprobada en votación el mes pasado, hasta ahora no se ha conocido su existencia fuera de las fronteras del país.

¿Y cómo es posible aprobar una legislación así en pleno siglo XXI? Etiopía es un país en el que los servicios de telecomunicación se prestan en un régimen de monopolio en el que el único operador del país, Ethio Telecom, es una compañía de carácter estatal; por tanto, con esta medida el gobierno intenta preservar su propio monopolio dejando a un lado cualquier posible competencia y pérdida de cuota de mercado por las llamadas realizadas utilizando servicios disponibles a través de Internet.

La medida, además de penalizar el uso de la VoIP, también se extiende contra todo tipo de servicios que permitan establecer comunicaciones y que estén fuera de la cartera de servicios de Ethio Telecom, es decir, Facebook, Gmail, etc. De hecho, las autoridades etíopes, a través del Ministerio de Comunicaciones y Tecnologías de Información, se reservan el derecho de poder realizar inspecciones en cualquier sistema de comunicación que proceda del extranjero (realizando inspecciones en las empresas que tengan base en el pais) y, además, podrían dictarse condenas de hasta 15 años de prisión a aquellos usuarios que sean localizados utilizando servicios de telefonía considerados ilegales. En un panorama así alguien podría pensar que el uso de servicios como los de la red Tor podrían ser una solución, sin embargo es algo que ya tienen contemplado puesto que Ethio Telecom tiene bloqueado el acceso a este servicio (según informó Reporteros Sin Fronteras).

Esta forma tan drástica de mantener el monopolio en las telecomunicaciones está siendo justificada en aras de la seguridad nacional pero, realmente, es una lamentable combinación de censura y monopolio empresarial.