Aunque a veces hablemos de inquietantes robots desarrollados con fines militares, afortunadamente, no todos los robots que se desarrollan no nacen en el seno de la industria militar y, de hecho, los hay que se construyen para ser empleados en el sector sanitario. Hace unos meses Toyota presentó una gama de robots desarrollados para terapias de fisioterapia y rehabilitación, unos asistentes que podrían resultar algo futuristas pero que en Singapur empiezan a ser una realidad puesto que el CART (Centre for Advanced Rehabilitation Therapeutics) ha desarrollado un circuito de rehabilitación basado en robots y videojuegos.

Singapur cuenta con un 9,3% de población anciana pero, en unos 20 años, el número de personas con edad superior a 65 años aumentará hasta un 20% de la población del país. Ante esta oleada que podría llegar, el sistema sanitario del país está apostando por la mejora de sus centros de rehabilitación para ir equipándose de nuevos sistemas con los que ofrecer terapias mucho más eficaces de fisioterapia a sus pacientes, mejorando la calidad de vida de los pacientes en menor tiempo y, además, con unas terapias algo menos aburridas.

Para poder satisfacer la futura demanda, los responsables sanitarios creen que la conjugación de equipamiento robótico y el uso de aplicaciones inspiradas en los videojuegos pueden crear una base muy potente para el desarrollo de nuevas terapias que beneficiarán tanto a los pacientes como a los propios profesionales sanitarios.

Creo que la tecnología podría actuar como multiplicador. Los robots reducen o eliminan la carga física sobre el propio terapeuta. Crea un interesante entorno interactivo que ofrece consistencia y objetividad al programa de tratamiento

Algunos hospitales de Singapur, de áreas metropolitanas, ya están integrando estos equipos en las terapias con bastante aceptación de los pacientes. Según Soon Eng Sam, un jubilado de 70 años que sufrió un ataque que le dejó paralizado el lado izquierdo del cuerpo:

Esta terapia no es tan aburrida ni tampoco tan dolorosa como una terapia física puesto que la máquina me ayuda a mover el brazo arriba y abajo y lateralmente

¿Qué maquina? Soon Eng Sam se refiere al brazo robótico Armeo, un brazo que ayuda al paciente a recuperar la movilidad y a realizar ejercicios para mover el brazo en el que el paciente simula coger tazas o vasos con agua y visualiza el movimiento en una pantalla de ordenador.

Otro de los sistemas utilizados es el Lokomat, un andador que controla los movimientos del paciente y los traslada a un mundo virtual, en el que el paciente es representado por un avatar, donde el paciente debe moverse y recopilar una serie de medallas (al igual que Mario recolecta monedas en los mundos de Super Mario Bros. de Nintendo). De hecho, la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Politécnica de Nanyang desarrolla terapias basadas en la consola Wii de Nintendo que esperan poder incluir también dentro de estos circuitos de ejercicios. Precisamente, en el Hospital General de Changi, se están utilizando videojuegos para el tratamiento de pacientes que han sufrido algún ataque de apoplegía, sufren de Parkinson o han sufrido alguna lesión cerebral.

Aunque aún no hayamos llegado al nivel de 2-1B, el robot médico de la saga Star Wars, la robótica cada vez está más presente en el sector sanitario y, junto a los videojuegos, es un sólido pilar de las terapias que están por venir.

Imágenes: Physorg.com