Lo que vemos sobre las imágenes es el último "invento" que le ha sacado un ingeniero a Kinect. Una actividad que podríamos tildar de "doméstica" donde el hombre consigue a través de Kinect y de la ayuda de los mandos de la Wii, controlar un robot Nao para el cepillado diario de su gato.

Y es que Kinect es mucho más que un periférico. El año pasado desde ALT1040 estábamos de acuerdo en que se trataba del mejor gadget por una razón evidente, su desarrollo amplificaba el potencial del aparato elevándolo sobre el resto. La creatividad que mostraban muchos trabajos paralelos a su presunta función original nos mostraba un producto sin igual en diferentes ámbitos.

Desarrollo de drivers libres, la inclusión en el Kernel 3.0 de Linux junto a un grupo de variados proyectos daban fe de ello. Finalmente Microsoft publicó el SDK para fines no comerciales y mientras esperamos el SDK en ámbito comercial, la red se inunda de otras tantas aplicaciones del periférico donde el talento y la imaginación es la única barrera.

Quizá en este caso no pase de curiosidad, pero lo conseguido por el usuario amplifica el poder de Kinect ya que lo hace "interactuar" con varios agentes a la vez.

El trabajo mostrado en el vídeo es la culminación de un año de trabajo donde Taylor Veltrop, ingeniero de software en Tokio, consigue con un robot Nao cepillar a su gato.

Veltrop ideó un dispositivo de control para Nao, un robot de investigación muy popular conocido por sus habilidades "futbolística". Quería manipular el robot a distancia. Así que utilizó una cinta de correr junto a Kinect para navegar por el bot.

Junto a esto, una pantalla montada en la cabeza del robot controlaba la cabeza de Nao a la vez que mostraba las imágenes con una cámara incorporada. De esta forma el ingeniero veía a través de los "ojos" de Nao.

Kinect y el mando de la Wii fueron utilizadas para el control de las "armas" de Nao, en este caso incluyendo la tarea de utilizar un cepillo para el gato.

El resultado final es fascinante. Podemos observar como Nao se levanta, se orienta, toma el cepillo... mientras Veltrop maneja cada movimiento en la distancia. En cuanto al gato, parece que disfruta de la acción del robot ya que observamos que mueve la cola repetidas veces.

Veltrop dice que su próximo trabajo estará encaminado a escuchar y hablar a través de Nao. Lo veremos.