Mono Quimera

Según la mitología griega, la Quimera era un monstruo que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrizando a la gente y devorando los rebaños de animales y, según se describía, tenía el cuerpo de una cabra, una cabeza de un león, otra de cabra y una de dragón en su cola; es decir, un ser mitológico compuesto por partes de otros animales. En biología molecular, precisamente, una quimera es una proteína que procede de la unión artificial de fragmentos de otras proteínas diferentes y, siguiendo este principio, unos investigadores del Centro Nacional de Investigación con Primates de Oregón (Universidad de Salud y Ciencias de Oregón) han sido capaces de desarrollar los primeros monos cuyo origen es una quimera de células procedentes de embriones de otros monos.

¿Monos procedentes de una quimera? ¿Es eso posible? Parece ser que sí, de hecho, los monos aparentemente están sanos aunque sus células son el resultado de la mezcla de seis genomas distintos, todo un hito si tenemos en cuenta que hasta ahora los experimentos con animales procedentes de quimeras se habían limitado a ratones. Estos "macacos quiméricos" han nacido de la unión de células de distintos embriones de macacos Rhesus con los que confeccionaron, de manera artificial, unos embriones resultado de la mezcla de las células que, posteriormente, implantaron en unos macacos hembra para que se gestaran.

La clave del desarrollo de esta quimera se encuentra en que, para que sea viable el desarrollo del nuevo embrión, las células a combinar deben provenir de embriones que están en una fase muy temprana y cuyas células, por tanto, son capaces de desarrollar un animal completo así como una placenta y el resto de tejidos necesarios para el soporte vital de un embrión.

Las células nunca llegaron a fusionarse pero permanecieron juntas y trabajaron juntas para crear tejidos y órganos. Las posibilidades para la investigación científica son enormes

El equipo dirigido por Shoukhrat Mitalipov llevaba tiempo trabajando en este proyecto para poder desarrollar un animal a partir de quimeras mediante la introducción de células madre cultivadas en los embriones de mono, algo que se hacía con los ratones, pero los experimentos resultaban fallidos. ¿Y por qué es importante este tipo de investigación? Los ratones creados a partir de quimeras son una vía muy importante para el desarrollo de investigaciones que permitan suprimir ciertos genes y, así, evitar la aparición de enfermedades.

Que el mismo procedimiento empleado en los ratones no haya funcionado con los monos es un indicativo, según el estudio de Mitalipov, que no es tan simple extrapolar las conclusiones de los resultados obtenidos con los ratones y que, para aplicar este tipo de desarrollos en humanos, primero se ha de comprobar y depurar el proceso con los primates.

No podemos basar todos nuestros modelos en los ratones. Si queremos llevar a los humanos las terapias basadas en células madre que hemos probado en los ratones, primero debemos ver qué pasa con los primates y qué podemos y qué no podemos hacer. Después, tendremos que estudiar que pasa con los humanos, incluyendo los embriones humanos

Imagen: Physorg