Llevamos una semana la mar de interesante. Varios avances referidos por estos lares parecen dar a entender que ciencia y ficción se encuentran enemistadas. Lo que otrora nos fascinase en pantalla grande, hoy abre bocas en la vida real. Desde la posibilidad de implantar conocimientos directamente al cerebro hasta la captación de fotografías multifocales a un sólo disparo.

Por seguir con metáforas cinematográficas, si el experimento con microchips y ratones nos recordaba a Matrix, la tecnología que hoy es portada en todos los medios alude claramente a Minority Report. Puede que los propietarios de Kinect hayan fantaseado con ser Tom Cruise en más de una ocasión, pero nada comparado a g-speak, que calca la tecnología de forma literal.

De hecho, el máximo responsable tras esta revolución es John Underkoffler (Oblong Industries) quien aconsejase al propio Spielberg en su cinta. Sí, la tecnología es suya y pretende ofrecerla para uso no comercial este mismo otoño.

g-speak no es sino un SOE (Spatial Operating Environment) pensado para salas de conferencias o reuniones, consta de tres grandes pantallas frontales, dos verticales a la izquierda del usuario y una pizarra a su derecha. El conjunto se completa con dos cámaras dispuestas a diferente altura.

La idea es que podamos manejar un entorno completo de trabajo únicamente con nuestros gestos, garantizándose la fidelidad y precisión del reconocimiento. Todos en la sala pueden interactuar con los displays, de hecho, cualquier dispositivo que porten encima (smartphones, portátiles, tablets) es reconocido por la red de inmediato, adhiriéndose al sistema.

La mejor forma de describirlo, dicen quienes lo han probado, es como "una sinfonía de información que todo el mundo puede dirigir". Podemos alterar la disposición de elementos en pantalla (trasvasándolos a cualquiera de ellas) añadir nueva información, modificarla, hacer zoom... todo ésto no con nuestras manos (será posible en no poco tiempo) sino por mediación de un puntero al más puro estilo WiiMote.

Oblong insiste en que quieren cambiar "la forma en que la gente trabaja unida" y que pretenden hacerlo a un precio lo suficientemente competitivo.

Lo bueno de esta solución es que nace abierta a las ideas de cualquier desarrollador, de tal forma que puedan programarse todo tipo de aplicaciones mediante el pertinente SDK.

Por si fuera poco (agarráos a vuestros asientos) la compañía no descarta llevar esta tecnología a nuestros hogares. ¿Cómo si ya encontramos dificultades para jugar a Kinect? Sólo ellos lo saben, pero prometen reducir la apuesta para que, por ejemplo, podamos interactuar a un tiempo y gestualmente con nuestro portátil, LCD y iPad.

g-speak puede revolucionar los entornos informáticos personales y profesionales, pero probablemente no os hagáis una idea de sus posibilidades reales hasta que no echéis un vistazo a los vídeos que embebemos. El que abre este post muestra la tecnología tal cual es hoy, el que tenéis bajo estas líneas, lo que se espera llegue a ser dentro de poco.