Dentro de algo más de un mes harán cuatro años desde que Google compro YouTube por la friolera cifra de 1.650 millones de dólares, un pago que no se hizo en efectivo sino que fue realizado por medio de acciones de la compañía y que la segunda compra más grande realizada por la compañía hasta que un año después compraron DoubleClick por 3 mil millones de dólares.

En el momento de la compra YouTube se estaba convirtiendo en un fenómeno social dentro de Internet que ha ido creciendo hasta ahora y se ha estacionado como el servicio de vídeo más popular de la red. Creo que en el momento de la compra ni la propia gente dentro de Google sabían de qué modo le podrían sacar una rentabilidad a la compra, pero inicialmente era una compra muy importante estratégicamente y de no haber sido ellos seguramente lo hubiera comprado otra gran corporación. Casi cuatro años después de la compra parece Youtube están logrando hacer que el servicio arroje algunos beneficios.

Muchas han sido las cosas que ha probado y prueba Google para obtener ingresos desde el más básico de la publicidad dentro de los vídeos hasta las nuevas fórmulas que pueden estar preparando como puede ser el alquiler de películas.

Que YouTube no haya sido rentable hasta ahora no era un problema demasiado grave ya que es algo que se podían permitir, mucha gente visita a diario el portal de vídeos y pasan diariamente unos quince minutos dentro, lo cual le convierte en un suculento caramelo para los anunciantes. Pero a pesar de ello no ha sido fácil hacer que sea rentable y han sido mucho los cambios que han ido haciendo para buscarlo.

Si nos fijamos en los vídeos más vistos del portal nos podemos encontrar con muchos vídeos musicales, sobre todo en Estados Unidos. Muchos de estos vídeos eran subidos por usuarios hasta que las compañías discográficas han ido llegando a YouTube, los usuarios siguen subiendo estos vídeos pero estos son eliminados. La táctica más reciente que están siguiendo es llegar a acuerdos con las compañías que tienen los derechos para insertar publicidad y repartirse los ingresos, lo cual además de beneficiar a YouTube también beneficia a la discográfica ya que tener vídeos en el portal más popular hace que sus artistas tengan más visibilidad.

No obstante, es claro que no trabajan sólo en la dirección de la publicidad, tienen vías muy interesantes como la que comenté anteriormente del alquiler de películas o la retransmisión en directo de eventos en exclusiva. Quizá lo mejor de todo este tiempo en el que YouTube no está siendo rentable es que no ha sido un problema y es algo que no les ha impedido continuar mejorando el servicio. Tendremos YouTube para rato y probablemente no sólo dentro de nuestro ordenador.

Vía: New York Times | Imagen: LetsKnowAbout