Es innegable (a la par que estupendo) que a Android, el sistema operativo open source para móviles autoría de Google, le van muy bien las cosas. Cada vez son más los fabricantes de móviles que se inclinan por Android como sistema operativo para sus terminales, la comunidad de acérrimos seguidores del software aumenta por momentos, el ecosistema de aplicaciones crece sin parar, y para rematar la jugada también está desembarcando en otro tipo de gadgets (hablo de las tablets obviamente).

Ahora bien, como pasa con cualquier otro software o hardware, Android también arrastra varios problemas serios. Por ejemplo tenemos que Google deja en manos de los fabricantes y las operadoras la gestión de las nuevas versiones y actualizaciones del sistema operativo, lo que se está traduciendo en que poseedores de smartphones Android bastante nuevos tienen que esperar mucho para disfrutar de las últimas versiones y sus mejoras (en algunos casos puede que no lleguen nunca). También está el tema de la fragmentación, por culpa de la cual muchos, entre otras cosas, están teniendo malas experiencias a causa de las nefastas interfaces de usuario que pululan por ahí, o el de la baja calidad de un porcentaje extremadamente alto de las aplicaciones disponibles en la Android Market consecuencia del inexistente control en cuanto a calidad de las mismas en el ecosistema.

Estos y otros fallos relacionados con Android, el resto de los importantes, son los que mi compañero Eugenio de Gizmóvil ha recopilado hoy en esta entrada de recomendable lectura titulada "Porqué Google lo está haciendo muy mal con Android" de la cual me quería hacer eco aquí para darle toda la difusión posible ya que sinceramente creo que este tipo de contenido es muy necesario actualmente y me explico.

Además de los problemas puramente relacionados con versiones, operadoraras, fabricantes y demás, para mi Android tiene otro también bastante serio aunque poco comentado: la falta de crítica por parte de su comunidad. Hemos llegado a un punto en el que muchísimos de los usuarios que forman la potente comunidad de Android disculpan prácticamente todos los fallos del sistema operativo y no solamente eso, también minan en lo posible a todo aquel que se atreve a criticar. Esto se traduce en que tanto la presión sobre Google como sobre los fabricantes está disminuyendo, lo que no es bueno ya que es una realidad que falta mucho por hacer (si hablamos de tecnología, la que sea, siempre falta mucho por hacer porque siempre se puede mejorar). Los únicos perjudicados de la falta de crítica son pues los propios usuarios y por eso los contenidos como el que podemos leer hoy en nuestra publicación centrada en el mundo de los móviles me parecen imprescindibles.

Me gustaría finalizar el post dejando meridianamente claras dos cosas. La primera, que la crítica no es sinónimo de odio o un ataque directo con oscuras intenciones como muchos usuarios de Android interpretan cualquier cosa negativa que se dice sobre el sistema operativo. La segunda, que de verdad espero que las cosas no sigan por donde van hoy ya que de ser así la evolución de Android irá a un paso mucho más lento del que debería.