"No alimentes al troll", reza la máxima de la blogósfera, en relación a no contribuir a que la discusión de un artículo se torne en insultos o sinsentidos. Sin embargo, ayer descubrí en el artículo de Wikipedia sobre los trolls, un pequeño párrafo en el que se aborda la utilidad de este tipo de usuarios en una discusión. Me ha parecido digno de comentarse, con la esperanza de no despertar a demasiados habitantes bajo el puente.

1. Los trols permiten que los usuarios se sientan más cómodos expresando sus posturas:

Los usuarios que realizan muchas funciones útiles pero controvertidas son con frecuencia juzgados como trolls y, en tales casos, pueden estar en realidad beneficiando el foro en el que participan. Por ejemplo, la presencia de un ultraderechista descrito como troll puede permitir que un lector conservador se sienta más cómodo expresando sus puntos de vista, que parecerán muy moderados en contraste."

Parece que cuando un usuario externa una postura radical respecto a determinado tema, permite que otros usuarios que tienen un enfoque similar (o cuando menos, controvertido) se expresen sin tanto temor. También se señala que, al presentar un argumento completamente contrario a la idea general, permiten que los otros comentaristas generen opiniones fundadas con tal de rebatirlo.

2. Los trolls son una fuente de humor genuino:

Los trolls pueden ser también, en algunas circunstancias, una fuente de humor genuino, lo que depende íntegramente de si el troll es bueno o malo. Suele ser bastante fácil señalar la diferencia entre tales acciones: un troll malo recurre sólo a débiles argumentos manidos, mientras uno bueno creará un perspicaz conjunto de argumentos que arrastre a la gente en astutos giros proporcionando un hilo de humor non sequitur.

Algunos trolls, en su afán por desafiar el status quo, generan argumentos tan intrincados que elevan la falacia argumentativa al arte. ¿Cuál es la diferencia entre el humor ácido, irreverente, mordaz ---e incluso, políticamente incorrecto--- y el insulto directo? La sátira y la ironía, armas para desafiar el pensamiento predominantes, son técnicas que si son bien utilizadas, provocan una especie de trolleo benéfico que desencadene la reflexión del tema.

3. Los trolls fomentan el cuestionamiento de las fuentes

Los trolls pueden también proporcionar un valioso servicio al hacer que la gente se cuestione la validez de lo que se lee tanto en Internet como en otras fuentes. Los trolls muestran que expresar cualquier opinión es tan fácil como expresar una opinión informada y razonada, obteniendo la misma visibilidad.

El escepticismo del troll respecto a un tema ---aunque sea en términos vulgares--- puede llegar a generar dudas dentro de otros lectores acerca de la validez de lo escrito. El troll inicia una confrontación con la fuente que puede devenir en que el resto de los comentaristas se tornen suspicaces. En el mejor de los casos, este cuestionamiento generará un deseo por rebatir con información, un reto del lector por mostrarse más capaz que el autor.

No se tome este artículo como una apología del troll, sino como un pequeño ejercicio de reflexión sobre si su papel es necesario dentro de un blog. Molestos y enfadosos la inmensa mayoría de las veces, los trolls ingeniosos pueden tener ciertos beneficios dentro del ciberecosistema. Después de todo, lo más importante es la discusión que se genera, que ayuda a que lo escrito se transforme en palabra y no en letra muerta.