manifiesto-eneko

Ya han pasado varios días desde que en esta casa se publicara el último post hablando sobre algo relacionado con el movimiento #manifiesto, ese que nació de forma espontánea en la internet española tras conocerse que el Gobierno de España había colado de “tapadillo” una nueva disposición en el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible que permite el cierre de cualquier sitio de la red que vulnere derechos de propiedad intelectual sin ser necesario pasar antes por un juez, este poder queda concentrado en manos de una Comisión del Ministerio de Cultura.

Resumir todo lo que ocurrió tras inundar el manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet” miles de sitios de la red requeriría otro post centrado exclusivamente en ese objetivo y sería un ejercicio un poco inútil teniendo en cuenta las estupendas crónicas que ya hay circulando por Internet, como por ejemplo la de Víctor R. Ruiz o el post de Antonio Delgado en el que nos cuenta cómo se gestó la reforma (muy recomendable leer también el artículo de Javier Candeira “Descargas en la red: derrota tras derrota hasta la victoria final”).

Yo voy a dedicar este post a otra cosa, a intentar mostrar el estado del #manifiesto y algunos de los últimos movimientos relacionados con él. Fijaré como punto de partida el último logro conseguido aunque la movilización en sí y el debate generado son para mí lo más importante de todo lo ocurrido por lo que significa y denota.

De forma resumida tras la revuelta digital el presidente José Luis Rodríguez Zapatero dijo que la ley se revisaría y prometió que no permitiría el cierre de webs sin mediación de un juez. Después de suministrarnos Zapatero este placebo a los internautas el debate en redes sociales se desinfló (que no extinguió) de forma significativa, aunque medios de comunicación y blogs siguieron bastante activos y se publicó mucho y diverso material con el #manifiesto, la industria y la propiedad intelectual como epicentro.

Aunque como digo el debate entre los ciudadanos decayó, las acciones han continuado y el “movimiento manifiesto” goza a día de hoy (y según mi parecer) de bastante buena salud. Y baso esa afirmación en que:

  • El grupo de Facebook creado para que todo aquel que se identifique con el #manifesto se una al mismo cuenta en el momento de escribir estas líneas con 177.461 usuarios.

  • Se ha puesto en marcha una Wiki donde se recoge el manifiesto y diverso material relacionado con él (como diversas traducciones del mismo hechas por la comunidad, textos legales o menciones en medios tradicionales y blogs).

  • La existencia de dos foros creados para que quien lo desee pueda opinar, debatir y proponer. Uno es Promanifiesto y el otro está en el grupo de Facebook.

  • Las reuniones con partidos políticos han continuado (y habrá más). El día 9 varios promotores del manifiesto fueron invitados a debatir posturas con Izquierda Unida y el 10 con el Partido Popular. Enrique Dans o Lainformacion.com, entre otros, recogen lo que se habló en dichas reuniones y sus valoraciones (“Recibidos por Izquierda Unida en su sede parlamentaria”, “Internautas que apoyan el Manifiesto de Internet, reunidos con el Partido Popular”)

  • Han habido diversos encuentros digitales en varios medios con promotores del manifiesto, columnas de opinión, mesas de debate en la televisión y en la radio, artículos en periódicos de papel y digitales etc. Oscar Trabazos tiene un imprescindible post sobre la repercusión en medios del manifiesto.

De forma simplificada esta es mi radiografía (no muy nítida) sobre los últimos movimientos y estado del #manifiesto. Queda bastante claro que toda la movilización sí está sirviendo aunque la disposición primera siga ahí, por lo que la comunidad no puede relajarse. Es necesario seguir haciendo RTs, posts de opinión y enviarlos a menéame, comentar las reuniones con los partidos políticos o cualquier otra cosa que le apetezca a cada cual.

Esto acaba de empezar y tenemos dos opciones, bien darnos palmaditas en la espalda unos a otros, o bien seguir adelante y ver la desaparición de la disposición. No solamente eso, tenemos que ser conscientes ahora más que nunca que en un futuro no muy lejano los enfrentamientos entre los grandes poderes establecidos hace tiempo y los que defendemos el progreso y derechos básicos se van a recrudecer. Tenemos la herramienta, ahora es cosa de cada uno decidir lo que quiere hacer con ella, muchos la usarán exclusivamente para jugar unas partidas al WoW (actividad muy sana todo sea dicho de paso), otros para decir que aquí no pasa nada, otros para desacreditar iniciativas como el #manifiesto, etc.

Servidor tiene muy claro para qué usará la red y sus herramientas: seguir apretando, generando debate y opinión, remover conciencias, y todo lo que buenamente pueda para justamente que lo dicho en la última parte del párrafo anterior se siga dando, que la red continúe siendo un espacio libre de opinión y creación al que no se le impongan cercos que limitan derechos fundamentales conseguidos con mucho esfuerzo.