Hace muchos ayeres nos enteramos del inicio de cobros que diversos establecimientos comenzarían a recibir por la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia (SOMEXFON). Esta sociedad, que viene a ser la SGAE de México, establece que la música comprada por individuales no debe ser usada en negocios, pues la licencia de uso que pagamos al comprar un disco no abarca eso.

En muchos lugares de México todavía no han llegado estas medidas, manteniéndose principalmente en sitios con un alto grado de potencial explotación musical, como el DF, Monterrey y Cancún. El año pasado, la SOMEXFON recaudó 25 millones de pesos de esta forma y ya proyecta ampliar el número de ciudades a revisión para 2010 incluyendo ahora Acapulco, Puebla, Hermosillo, Los Cabos, Cuernavaca, León y Mérida, con lo que esperan subir sus ingresos a 37 millones.

De alguna forma, esta organización todavía no genera un ruido propio del enojo que este tipo de cobros genera, pero ante esta expansión (que de seguro no será la última) no sería raro que en un año comencemos a leer más al respecto y empiece más en forma la lucha del resto del país contra ésta. Mientras tanto, los residentes de la ciudades arriba mencionadas, cuyos establecimientos usen música ambiental, ya pueden ir esperando la visita de los ejecutivos ansiosos por cobrar y desgraciadamente con facultades para sancionar.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.