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Al igual que 2005 (y antes de eso, en 1998), este año que está por acabarse tendrá un segundo más, de tal forma que el 31 de diciembre de 2008 será un segundo más largo que el año pasado.

La razón por las cuale se hacen estos ajustes es porque la Tierra tiene cambios en la velocidad (a nivel de nanosegundos) en gran parte por culpa del viento. Resulta que cuando este choca contra con las cordilleras puede llegar a acelerar o frenar la velocidad en que el planeta da vueltas. Esas diferencias mínimas de tiempo, si se suman por unos mil o dos mil días pueden llegar a hacer pequeños desfases, por lo tanto es necesario ajustar con un segundo al terminar el año.

La forma en que se mide de manera más exacta el tiempo estos días es por medio de relojes atómicos que funcionan contando el número de vibraciones del átomo cesio, que son 9.192.631.770 de veces por segundo, sin importar su ubicación física. De esta forma se puede precisar exactamente la duración de un segundo.

Por cierto, es curioso que cada reloj marca el tiempo a su propio ritmo, dependiendo del lugar donde esté en el universo, como explicaba Albert Einstein en la teoría de la relatividad. Por tal motivo los relojes en los satélites GPS, por ejemplo, tienen un retraso de 40.000 nanosegundos cada día con respecto a los que están en la Tierra.

Foto: Adactio