Que Sony diseñe, produzca y venda un producto para el iPod de Apple, en este caso un dock con altavoces dice mucho, pero mucho de la manera en que la industria está cambiando.

Este aparato cuesta $250 dólares (tal vez lo único bueno es el subwoofer externo) por lo cual será un fracaso, es que Sony empieza a entender, pero a medias.