Sabias palabras del amigo Ícaro Moncayo:

Todo lo que se publica permanece, allá dónde usted y yo perdemos la memoria, siempre habrá un buscador que encuentre lo que hemos perdido. Delegamos en los motores nuestro pasado y ellos rastrean la Red para traernos lo que fuimos o lo que fueron aquellos a quienes tratamos de localizar. Esto es estupendo y nos permite una capacidad de buceo y documentación contra el que no puede rivalizar ninguna alternativa analógica. Pero seamos honestos, esto también es un asco, no hay quien se esconda de Google.

Esto relacionado a las intenciones de un tal Murry Gunty de eliminar parte de su pasado y que por tal razón le ha costado mucho más de lo que él quisiera.

A mi me encantaría re-encontrarme con esas ridículas páginas personales que hice en Geocities en 1996 (cuando tenia 17 años) y carcajearme de mi mismo, pero nada.. no las encuentro.