What the bleep Do We Know pretende contestar algunas preguntas que probablemente la mayoría de nosotros nos hacemos a lo largo de la vida:

  • ¿Qué es la realidad?
  • ¿Quién o qué es dios?
  • ¿Si nadie presencia un suceso, esto realmente sucedió?
  • ¿Podemos afectar, por medio de nuestra mente, la realidad?
  • ¿Cuál es el verdadero poder de una persona?

Entre muchísimas otras. El secreto del éxito de la película es la aparición de una serie de científicos con un gran número de estudios y publicaciones que responden con «hechos» (así, entre comillas) cada una de las preguntas antes mencionadas, todo esto mezclado con el desarrollo de una historia por momentos graciosa y por momentos no tanto que consiste en una fotografa divorciada que vive con algunos achaques físicos debido a su tensión. El objetivo es mostrar que, teniendo el control de ti mismo, tienes el control de tu cuerpo y del ambiente que te rodea.

El problema de What the Bleep Do We Know es que en realidad es un método de manipulación y «evangelización» disfrazado de película/documetal para atraer personas a un culto llamado «Ramtha’s School of Enlightment«. Cuenta la historia que una mujer llamada JZ Knight fue «poseida» por un espíritu llamado Ramtha que, supuéstamente, tiene 35,000 años, que fue un guerrero que conquistó Atlantis y fue iluminado. Durante el filme, no se presenta a JZ Knight (originaria de Estados Unidos) sino que se presenta directamente a Ramtha (sin explicar quién es o qué es). La mujer habla con un acento extraño, similar a un ruso hablando inglés debido a que está «canalizando» al espíritu.

Ramtha y su secta están en la línea de «dios eres tu, tu eres parte de dios», el mensaje escondido, y a veces no tanto, durante toda le película/documental. Pero el problema central es que desde un punto de vista científico se decide dar favoritismos a ciertos conceptos mientras que se ignoran otros; casualmente los puntos que se deciden tratar y darle validez son jústamente los que favorecen al «Ramtha’s School of Enlightment». Llega un punto durante el filme que se representa de manera impropia lo que hace y estudia la física cuántica.

Debo confesar que caí muy fácil. Salí de la película maravillado y satisfecho de haber escuchado las respuestas, avaladas por varios científicos que parecían muy calificados a mis preguntas existenciales. Dicho esto, hace unos días me preguntaron si todavía la recomendaría, a lo que respondí: ¿si te digo que te llevaré al cine a que te laven el cerebro por dos horas, aún irías?

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