Cuando las bandas implosionan y se disuelven, es normal que si alguno de los integrantes sigue haciendo música, se quiera distanciar de las “limitaciones” que la banda anterior les imponía estilísticamente (la otra opción es seguir haciendo lo mismo como si nada hubiera pasado). Vemos casos de este tipo todo el tiempo, desde Paul Weller y Enrique Bunbury hasta Mick Jagger, Johnny Marr y Scott Weiland. Ian Brown es uno de esos casos, experimentando con jams largos y electrónicos, dub y otros caminos sónicos.

La razón por la que menciono esto es que, es ahora, después de que los Stone Roses han estado bajo tierra por una década, que por fin Brown comienza a reconciliarse con la música de su grupo anterior. Y los fans, que como es normal, van muchas a veces a sus shows esperando escuchar alguno de los “grandes éxitos” de esta influyente banda, por lo menos los que ignoran sus cuatro discos en solitario, están al fin felices.

Acabo de verlo presentarse acá y no estoy seguro de que pienso del show en vivo. Hace un par de días se presento en Nueva York y las impresiones de ese concierto parecen estar divididas entre “el pobre hombre es una sombra de lo que era” a “es mi héroe, no hay nada mejor en la tierra que Ian”. Creo que la realidad está en algún lugar en medio.

Creo que le ayuda la nostalgia de la gente cuando toca canciones viejas, pero creo que los tres discos en solitario que tiene hasta hoy, no son nada despreciables, y las canciones de esos discos en vivo son igual de buenas.

Verdad que el tipo nunca tuvo una voz prodigiosa (a veces parece que todos estos vocalistas ingleses de algún tiempo para acá, los de Oasis y Charlatans por ejemplo - Richard Ashcroft también - vinieran de la misma fábrica con voces parecidas, el peinadito ese y dos bigotes postizos por cejas), pero viendo el todo, la experiencia completa, el concierto para mi fue estupendo.

En lo que respecta el disco, Solarized, creo que está buenísimo. Quizás no es el mejor de los cuatro discos en solitario ( Unfinished Monkey Business, Golden Greats y Music of the Spheres ), pero mejor que la mayoría de lo que hay hoy por hoy en las perchas de las tiendas de discos, o los discos duros de los usuarios de P2P. Además llena un hueco estilístico que no mucha gente esta llenando. Y parece que no soy solo yo que piensa así, los conciertos de la gira se han agotado rapidísimo en todas partes y eso que el nuevo disco aún no esta disponible en Norte América, fuera de “imports.

Este es un disco de variados estílos y además muy cargado políticamente. Igual que buena parte de los habitantes del planeta, Brown parece estar hasta las pelotas de lo que pasa en el mundo: Bush, Irak, red-states, Blair, Fox news, etc.

La influencia de Brown es interesante, en Latinoamérica tenemos a bandas como los Babasónicos que hace tiempo vienen produciendo grandes discos y contando entre sus influencias a los Roses. Brown cierra el círculo cuando en Golden Greats tiene una cancion llamada “Babasónicos”.

En Inglaterra, seria obvio que se aprecie más aún esa sombra sobre la música de hoy. Una de esas bandas en las que esa influencia es evidente es The Music, personalmente no una de mis favoritas aunque me gustó el primer disco. La otra, que si me encanta y acaba de ver en vivo el sábado: Kasabian.

Cuando analizamos la licuadora de influencias vemos que tienen un poco del hooliganismo de los Happy Mondays, el “swagger” de los Primal Scream pre-XTRMNTR mayormente, el funk amariguanado de los Roses y un vocalista super-shamánico como Ashcroft de The Verve.

Talvez menos electrónicos que Cooper Temple Clause, que tienen mas o menos el mismo DNA musical, hace tiempo que un concierto me hacía reccionar de esta manera. Cada banda te pega en un lugar distinto. Esta banda en un Toronto encabronadamente frío, hizo que la gente baile, grite, tire pantalones en el escenario, prendan porros (cuando ya no se puede fumar tabacos en paz puertas adentro), sude y sobre todo la pase bien.

La banda no tiene más que el material del disco y uno que otro lado B, pero la manera como ordenaron la lista de las canciones me hicieron acordar de las personas que comparan a un buen disco o concierto al buen sexo. Una de esas presentaciones que son literalmente un trip.

Arrancaron al galope, mantuvieron el ritmo hasta la mitad, luego aflojaron el paso un poquito, como para dejar respirar y tripear con canciones como “Butcher Blues” para al final comenzar a acelerar hacia el clímax de la presentación. Para concluir, nos regalaron una versión incendiaria de “Club Foot”, el sencillo que suena en las radios estos días. Si no la han escuchado, les recomiendo comenzar por allí. Nomás el bajo debería hacerles tener una reacción digna de Begbie (el de Trainspotting).

“Reason is Treason” otro de los puntos altos del disco, va más por el lado de alguno de los temas rápidos del primer disco de Oasis, “Processed Beats” es funky como “Fool’s Gold” y “L.S.F.” es una de esas arengas que van creciendo poquito a poco, dignas de The Verve.

Bueno, con esos los dejo, con esta quasi-reseña de dos buenos discos mezclada con mis impresiones de dos buenos conciertos. Que tengan orejas felices.