¿Está volviendo la normalidad a las salas y la industria del cine tras la pandemia? Viendo las cifras de taquilla, la cuota que han ganado las plataformas de streaming (aunque esté contrayéndose) o el cambio en la distribución por ventanas y los hábitos del público, seguramente podamos concluir entre todos que no. Salvo una excepción, Disney el reciente 2022 volvió a ser un amplio dominador en taquilla.

Disney, con todas sus marcas (la propia Disney, Marvel, Pixar, FOX…) llevaba años siendo claro dominador de la taquilla mundial. El culmen se produjo en 2019, justo antes de que el COVID lo cambiara todo en la industria. Aquel año, 8 de las 10 películas más taquillera, con Avengers: Endgame a la cabeza, tenían el sello Disney.

Tras ello llegó la pandemia y el cambio. Disney se refugió durante 2020 y 2021 —o también, probó— con los estrenos, o bien directos en Disney Plus con pago extra (Muláno con estreno en su plataforma tras apenas cuatro semanas de exhibición en salas. 

Aquellas probatinas hicieron que 2020 fueran un erial para Disney en taquilla, aunque en realidad, para todas las productoras occidentales: y es que 2020 será recordado como el año en que los títulos chinos dominaron las ventas y la recaudación.

AñoPelículas en el Top-10 de DisneyPelícula más taquilleraMayor rival
20198Avengers: EndgameSony (2)
20200The Eight HundredCine chino
20212Spider-man: No way HomeUniversal (3)
20224Avatar: el sentido del aguaUniversal (2)

El resurgir de Disney en taquilla… para volver al monopolio

2021 ya comenzó a cambiar el tablero de juego, aunque Universal, con 3 títulos, colocó más cintas en el top-10 que Disney. Ahora, en 2022, Avatar: el sentido del agua, ha llegado para colocarse como la cinta más taquillera del año a pesar de su estreno tardío y para devolver a Disney por completo su hegemonía.

Además de Avatar, la segunda parte de Doctor Strange(4) y la de Black Panther(6) y Thor: Love and Thunder(8), fueron las otras componentes de Disney en un Top-10 donde destacaban Top Gun: Maverick (2, de Paramount) o Jurassic Woirld: Dominion (3, de Universal).

Un monopolio que tiene impacto en todo el cine

Todo ello hace regresar a la taquilla mundial a la senda pre-pandemia, donde esta hiperpoblación de éxitos taquilleros de Disney no solo afectaba a las películas más exitosas, sino al ecosistema en general. 

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El poderío de Disney en taquilla está generando sus ondas expansivas, y estas están afectando especialmente a las productoras de nivel medio. Esas cintas con presupuestos medianos que, como demuestran los datos, son las que más están escaseando desde el auge del cine de grandes sagas.

En este análisis publicado por el productor y analista Stephen Follows se ve cómo de 1997 hasta la actualidad el número de estos films medianos (entre 15 y 50 millones de presupuesto) en su mayoría películas de género, apenas ha variado, copando entre el 20 y el 25% de todos los estrenos por año. Sin embargo, su presupuesto medio sí que ha descendido desde los 45 millones de 1999 a los 30 de la actualidad.

Los datos son especialmente llamativos cuando son segregados por género, con la fantasía y la aventura en auge en lo que respecta a presupuestos y las películas de romance y terror, junto con las biográficas, descendiendo de forma abultada.

Un cambio de paradigma para las estrellas y las pantallas

Pero sería ilógico no tener en cuenta en este mapa todos los nuevos actores y factores que están interviniendo en la industria del cine. El primero, las ofertas VOD comandadas por Netflix, y el cada vez mayor número de películas de alto nivel que eligen estrenarse en exclusiva o en paralelo en plataformas de este tipo.

Cuatro ejemplos pueden alumbrar bien este cambio, y cómo películas de género y nivel medio de presupuesto han encontrado en la pequeña pantalla su ventana favorita. La primera, la Roma del oscarizado Cuarón, cuyo estreno en exclusiva en Netflix en muchos mercados sentó un polémico precedente. 

La tendencia ha seguido con nombres propios como Scorsese, que hará un estreno limitado en cines de El Irlandés para después ofrecerla también en la plataforma. Otra casuística puede representarla Aniquilación, la película de Alex Garland que tras quedarse apenas sin distribución, fue rescatada por Netflix y consiguió grandes críticas. Todas ellas ejemplos pre-pandemia.

En resumen, compañías como Netflix o Amazon se están erigiendo cada vez más como opciones para la exhibición casi directa de películas de gran talla que quizá no conseguirían unas cifras apabullantes en taquilla, y también están recogiendo buena parte de esas comedias románticas o cintas de terror y otros géneros que no consiguen distribución. 

¿Cuánto peso tiene en este panorama el arrinconamiento de megaestrenos de Disney? Las dosis de este cocktail son complicadas de conocer, pero en cualquier caso, parece que el cine en gran pantalla es cada vez más homogéneo, y que parte de esa variedad se está yendo a la televisión por suscripción.

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