Uno de los mayores desafíos de Elon Musk al frente de Twitter es lograr que la compañía sea rentable, y no es un detalle menor. Alrededor del 90% de los ingresos de la red social provienen de la publicidad, pero algunas polémicas medidas del magnate —como el retorno de cuentas suspendidas, como la de Donald Trump— han provocado un éxodo de anunciantes. Y la plataforma ahora busca ofrecer fuertes incentivos para mitigar o revertir la salida de las principales compañías que invertían en patrocinios.

Según reporta The Wall Street Journal, Twitter pretende que incentivar a los anunciantes para que incrementen sus gastos publicitarios. Al punto tal que la compañía californiana estaría dispuesta a igualar la inversión de las marcas más importantes, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos.

De acuerdo con la información disponible, la compañía de Elon Musk ofrecerá hasta un «100% de valor agregado» a las inversiones en anuncios de, al menos, 500.000 dólares. ¿Esto qué significa? Que las empresas que destinen a partir de dicha suma recibirán el doble de anuncios e impresiones que lo habitual, hasta un tope de gastos de 1 millón de dólares.

Quienes destinen menos de medio millón de dólares para comprar anuncios en Twitter también recibirán beneficios, pero en un porcentaje más bajo. Según publicó la periodista Zoe Schiffer, de Platformer, un ejecutivo aseguró que se trata del incentivo para gastos publicitarios más agresivo en la historia de la compañía.

Vale mencionar que la campaña será válida solamente para inversiones en anuncios que se muestren antes de que termine el año. De momento, se desconoce si la intención de Elon Musk es extenderla a 2023. Aunque es probable que todo dependa de qué tanto éxito tenga en su lanzamiento.

Elon Musk quiere recuperar a los anunciantes de Twitter

Twitter | Elon Musk
Oficinas de Twitter / Twitter

La oferta de incentivos de Twitter es la más reciente jugada de Elon Musk para evitar que más empresas abandonen sus inversiones publicitarias en la red social. En las últimas semanas, al menos 50 de los principales 100 anunciantes en la plataforma han decidido suspender o limitar sus gastos.

El caso más notorio ha sido el de Apple, puesto que derivó en una de las clásicas rabietas del magnate. Pero no ha sido el único. Otras firmas de importante presencia en Twitter —Pfizer, General Motors, Volkswagen Group, General Mills y Mondelez, por ejemplo—, también le dieron la espalda. Y algunas incluso lo hicieron en los días previos a que el empresario tomara el control de la compañía.

Uno de los mayores motivos tras el éxodo de anunciantes fue el temor a que sus marcas quedaran asociadas a publicaciones y cuentas potencialmente ofensivas. La falta de moderación de contenido, sumada al posible indulto —después confirmado— a cuentas suspendidas, fue una combinación a la que muchas corporaciones prefirieron no quedar expuestas. Ni siquiera pese al ruego de Elon Musk.

Recordemos que, un día antes de concretar la compra de Twitter, el CEO de Tesla y SpaceX publicó una carta tratando de ganarse a los anunciantes. «Creo mucho en que la publicidad, cuando está bien hecha, puede encantarte, entretenerte e informarte. Puede mostrarte un servicio, un producto o un tratamiento médico que no sabías que existía, pero que es ideal para ti. Para que esto sea así, es esencial mostrarles a los usuarios de Twitter anuncios que sean lo más relevante posible a sus necesidades. ¡Las publicidades poco relevantes son spam, pero las muy relevantes son, en realidad, contenido!», había publicado.

No obstante, el mensaje no tuvo el impacto deseado. Cuando comenzaron los despidos masivos en la red social, Elon Musk dijo que la plataforma había sufrido una «caída masiva de ingresos», y acusó a «grupos activistas» de presionar a los anunciantes. ¿Será suficiente su nuevo plan de incentivos para cambiar la mirada de las marcas y atraer su dinero? Twitter necesita los anuncios más que nadie, y ni siquiera su nuevo dueño lo puede desconocer.

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