Twitter está pasando por un periodo difícil en estos momentos. Pese a que Apple y otras compañías volvieron a invertir en publicidad, la caída que experimentó la compañía habría sido brutal durante los últimos dos meses. Según reporta The Wall Street Journal, las visitas de la web para anunciantes disminuyeron en 85%, comparadas con el año anterior.

Los datos vienen de Similarweb, un portal especializado que clasifica los sitios web basándose métricas de tráfico e interacción. De acuerdo con la información, las visitas del administrador de anuncios de Twitter cayeron 74% en octubre y 85% en noviembre. Aunque el tráfico se había mantenido constante y tuvo una ligera disminución en septiembre, las cifras de los últimos dos meses son alarmantes.

Los números indican que la web del administrador de anuncios de Twitter tuvo 264.000 visitas en octubre de 2022, mientras que en noviembre se registraron 156.000 visitas. Esto es importante si comparamos con 2021, donde el tráfico superó el millón de visitantes.

El reporte del Wall Street Journal menciona que diciembre no pinta un panorama alentador. Lejos de repuntar, el tráfico del administrador de anuncios de Twitter durante la primera semana es tan bajo que no alcanza el umbral necesario para rastrearlo. La compañía ha intentado de todo para evitar el éxodo de anunciantes, incluido un programa agresivo de incentivos.

La estrategia de Elon Musk para traer de vuelta a los anunciantes

Elon Musk en Twitter

Las estadísticas de Similarweb coinciden con un reporte de Media Matters que detalla cómo Twitter perdió 50 de sus anunciantes principales tras la llegada de Elon Musk. Compañías como Chevrolet, Ford, Mondelez o Novartis AG dejaron de pagar anuncios en la plataforma debido al discurso de odio y las teorías conspirativas impulsadas por su nuevo dueño. Mondelez, anteriormente conocida como Kraft Foods, anunció a principios de noviembre que pausaría su inversión ante el temor de que sus anuncios aparecieran junto a contenido inapropiado.

La gota que derramó el vaso fue la partida temporal de Apple, el principal anunciante de Twitter. La pérdida de 48 millones de dólares —cifra invertida durante el primer trimestre de 2022 — fue suficiente para desatar la ira de Elon Musk. Horas más tarde, el malentendido fue solucionado tras una reunión con Tim Cook, donde Apple se comprometió a reanudar la compra de publicidad.

Twitter ha implementado diversas estrategias para que los anunciantes no abandonen la plataforma. Las promesas de mantener una plataforma apta para todos se complementan con incentivos que ofrecen anuncios a mitad de precio durante diciembre. La empresa también contactó a sus principales clientes para decirles que habilitará un sistema que evitará que los anuncios aparezcan junto a contenido inapropiado.

La crisis de Twitter va más allá de la publicidad

Si bien todo suena atractivo, la realidad es que Twitter no está en una situación para garantizar sus promesas. El contenido inapropiado al que le temen los anunciantes es potenciado por el mismo Elon Musk, quien interactúa en tweets que empujan teorías conspiratorias o acusan de pedofilia a ex-empleados de la compañía. A eso sumamos la oleada de despidos que dejó al borde del colapso algunas funciones de la plataforma.

Un ejemplo lo vemos al intentar acceder al panel de anunciante desde un dispositivo móvil. El sistema de verificación en dos pasos está roto, ya que no acepta códigos de respaldo o aquellos enviados por SMS. Este problema fue reportado desde los primeros despidos, donde algunos recomendaban no cerrar sesión en Twitter para evitar problemas.

Twitter no solo requiere una estrategia para recuperar anunciantes, sino otra más para asegurar el funcionamiento de sus sistemas. También empleados suficientes que le ayuden a moderar el contenido inapropiado. La empresa no puede arriesgarse a perder clientes solo porque los anuncios aparecen junto a cuentas de supremacistas blancos.

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