Lo prometido es deuda, que se suele decir. El ministerio de Trabajo advirtió a Glovo –y posteriormente a Uber Eats– por saltarse los preceptos de la conocida como Ley Rider. Ahora, y según ha adelantado el Ministerio liderado por Yolanda Díaz, Glovo ha sido multada con 79 millones de euros. También anuncia la regularización de los 10.600 trabajadores que, a ojos de la inspección, permanecen como falsos autónomos. La mayor parte de ellos en Barcelona, seguidos de Madrid y Valencia. De hecho, solo los empleados de dark store de Barcelona lograron un contrato indefinido. Todo después de una larga actividad sindical.

"Estamos ante una auténtica actuación de falsos autónomos y el peso de la ley va a caer sobre esta empresa, como ya ha caído con la Inspección", ha explicado Díaz en declaraciones a Cadena SER. "El peso de la Ley caerá sobre esta empresa", ha matizado. Desde Glovo apuntan a Hipertextual que este anuncio corresponde al periodo de investigación de mayo de 2021, previo a la Ley Rider. Añaden, además, que es un acta de inspección, que no una sentencia en firme. Glovo confirma que recurrirá esta multa.

Era algo que, en cualquier caso, estaba en la agenda de la Ministra. Especialmente, desde que Uber Eats se uniese a una guerra iniciada por Glovo hace más de un año. En 2021, Trabajo estrenaba la Ley Rider. No sin ciertos problemas por todas las partes que, pese a todo, no terminaban de estar conformes con el nuevo texto que venía a regular la actividad de los repartidores de plataformas.

Todas las compañías, a excepción de Glovo, optaron por el camino de al lado. No era lo que buscaba la Ley Rider, pero sí les permitía sortear la obligación de contratar a todos sus repartidores en plantilla. Pronto, las subcontratas fueron la máxima en el mundo rider. También un problema y un agujero de derechos laborales. Precisamente lo contrario que buscaba la ministra de Trabajo.

Sin embargo, fue hace apenas un mes cuando Uber Eats anunciaba algo que se venía comentando desde hace tiempo. ¿Cuándo optaría por el modelo de Glovo y seguiría con el sistema de autónomos que venían trabajando desde su nacimiento? Este verano, y con previsión de estrenarse en otoño, se conocía la máxima. Era, ante todo, un cambio de paradigma al menos a nivel público. A ojos del mundo, Glovo y Uber Eats mantenían una guerra pública por los diferentes modos de ver, y poner en práctica, la Ley Rider.

De hecho, Glovo anunció su modelo de autónomos –con selección de precio por parte del rider para sortear la normativa– días después del comunicado de Díaz. Uber esperó casi un año. Fue cuando la compañía norteamericana dio un paso adelante el momento en el que el Ministerio de Trabajo anunció medidas inminentes. De momento, no hay noticias de su Uber Eats tendrá otra Inspección de Trabajo. La compañía, de hecho, no quiere hablar del asunto que ha afectado a su rival.

Lo que sí es cierto es que, a corto plazo, el mundo rider y delivery seguirá ocupando una larga lista de titulares.

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