Desde su lanzamiento, los propietarios de la Xbox Series S han podido obtener una experiencia buena; pero claramente limitada en su apartado gráfico si la comparamos con su hermana mayor, la Xbox Series X. La primera, por supuesto, no cuenta con toda la potencia de la última generación. Sin embargo, una actualización en su kit de desarrollo parece estar a punto de cambiar ligeramente las cosas.

Según un vídeo publicado por la propia Microsoft, una actualización en el kit de desarrollo de la Xbox Series S permitirá aumentar el rendimiento (fotogramas por segundo) en algunos títulos. Parece que la compañía ha habilitado "cientos de megabytes adicionales" para que los desarrolladores puedan adaptar sus juegos. Esto, comentan, "da a los desarrolladores más control sobre la memoria, lo que permite mejorar el rendimiento gráfico en condiciones de memoria limitada".

Xbox Series S descarga de juegos Game Pass

El tema de los límites de memoria en la Xbox Series S es uno bien documentado. De hecho, el medio Digital Foundry comentaba que este era uno de los apartados más dolorosos para los desarrolladores. Más allá de los límites en poder de procesamiento o gráficos, las limitaciones a la hora de gestionar el uso de la memoria podrían causar más adelante una caída en el desarrollo de títulos para la Xbox Series S. Incluso, podría llevar a las compañías a crear títulos específicos para la consola, algo bastante poco práctico.

Otra de las mejoras publicadas por Microsoft tiene que ver con el procesamiento de los gráficos en la memoria. Según describen, han solucionado un problema en el que "las direcciones virtuales de gráficos se asignaban de forma considerablemente más lenta que las direcciones virtuales de elementos no gráficos". Así, los títulos pueden sacar mayor ventaja de las mejoras que ha hecho la compañía para conseguir un mejor rendimiento, sin afectar al apartado gráfico.

Un futuro incierto para la Xbox Series S

Lo cierto es que, aunque se agradece la iniciativa de Microsoft, la Xbox Series S sigue estando bastante limitada en algunos aspectos. De hecho, a diferencia los 16 GB de la Series X, la versión de 299 dólares solo cuenta con 10 GB de RAM. Aunque Microsoft esperaba que esto llevara a los juegos a ofrecer un máximo de 1440p y 120 fps, la realidad es que la mayoría de títulos corren en óptimas condiciones a 1080p.

Pero esto no es todo. Los desarrolladores ni siquiera pueden usar los 10 GB enteros para la creación de sus juegos. Después de todo, 2 GB quedan reservados para el sistema de la consola, dejando solo 8 GB libres para ejecutar los títulos.

Con lo rápido que está avanzando el apartado gráfico en esta generación, estos 8 GB ya están a punto de quedar obsoletos. No obstante, si la Xbox 360 pudo terminar su carrera siendo una de las consolas más populares con apenas 512 MB de RAM, las cosas podrían no estar tan malas para la Xbox Series S.