Doctor Strange en el multiverso de la locura podría ser uno de los grandes estrenos del año. Y no solo en lo tocante al cine de superhéroes. La película es una peculiar combinación del género de terror y elementos más complejos y el punto cumbre de la madurez de Marvel. Un largo trayecto en que el actor Benedict Cumberbatch ha tenido una especial participación. En especial, en la forma en que su actuación, dedicación y esfuerzo brindaron una nueva dimensión al personaje de Doctor Strange. Convertido en el pilar de las próximas fases de la franquicia más rentable del mundo, Cumberbatch tiene la capacidad para sorprender. 

Benedict Cumberbatch comenzó su carrera en el cine en el 2002 como el protagonista de un corto dirigido por Page Cameron. Colinas como elefantes blancos, basado en el cuento del mismo nombre de Ernest Hemingway, es una rara visión del tiempo y el dolor. El personaje del actor no tenía nombre. “El hombre” era una extraña mezcla de escucha atento y espectro simbólico. Años después, Cumberbatch contaría que descubrió que deseaba dedicar su vida al cine en una toma en la que no tenía líneas. “El cine de pronto era una emoción”, explicó a The Guardian. Una percepción que parece haber mantenido a lo largo del tiempo. 

Después de casi veinte años frente a las cámaras, Benedict Cumberbatch ha construido una de las filmografías más curiosas del mundo del cine. Su repertorio de papeles incluyen desde icónicas series de televisión, nominaciones al Oscar y por supuesto superhéroes. Pero más allá de eso, demuestran la capacidad del actor para brindar poder y personalidad a todo tipo de criaturas cinematográficas. Te dejamos una lista de varias de las mejores actuaciones de Benedict Cumberbatch y de su capacidad camaleónica para crear buen cine.

Descifrando Enigma

La historia del científico británico Alan Turing es una de las más trágicas del mundo de las ciencias moderno. El padre de la tecnología que permitiría el desarrollo de la informática moderna se convirtió en un peculiar símbolo del poder británico. El matemático fue el único capaz de descifrar encriptados nazis durante el momento más complejo de la Segunda Guerra Mundial. Y gracias a su esfuerzo, el país pudo vencer la amenaza del Tercer Reich. A pesar de eso, Turing fue posteriormente enjuiciado debido a su orientación sexual y terminó por sufrir un violento procedimiento de castración química. Convertido en una mirada angustiosa sobre la intolerancia, su muerte sacudió la conciencia británica. 

El director Morten Tyldum llevó la historia de Turing a la pantalla grande con Descifrando Enigma del 2014, en la que Benedict Cumberbatch interpretó al científico. Pero no se trató solo de una caracterización sensible de un hombre complejo. El film es una mirada a su brillante mundo intelectual y la necesidad de Turing de demostrar el valor de la ciencia en una época dura. Benedict Cumberbatch logró captar la rara sensibilidad del matemático en una actuación contenida y elegante. 

La interpretación le valió al actor su primera nominación al Oscar y también el reconocimiento mundial a su talento. Pero para el actor, el papel tuvo un sentido más profundo. “Se trató de reivindicar la memoria de un hombre excepcional”, dijo Cumberbatch a Variety

Doctor Strange 

Para 2016, el Universo Cinematográfico de Marvel había demostrado ser rentable e intrigante en lo conceptual. De modo que el anuncio de la adaptación de uno de los personajes clásicos de La casa de las ideas levantó expectación. Doctor Strange, una figura misteriosa, que enlazaba el mundo pseudo científico de la editorial con el mágico, resultó un reto argumental y visual. Y uno que además, podía abrir las puertas para toda una desconocida percepción sobre el bien, el mal y lo sobrenatural en la franquicia. 

Scott Derrickson fue el encargado de llevar al cine la historia del cirujano convertido en un maestro de las artes místicas. El director, conocido por sus películas de terror y su fina concepción sobre lo enigmático, convirtió el proyecto en un experimento de altos vuelos. Pero fue la noticia que Benedict Cumberbatch encarnaría al doctor Strange lo que convirtió a la producción en un considerable punto de interés para los fanáticos de Marvel.

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La combinación no defraudó. Doctor Strange fue una elegante historia de origen que conectó lo mejor del cómic original, con la personalidad del actor para crear algo nuevo. También, una de las películas Marvel que tomó mayores riesgos argumentales y visuales para contar su historia. Y a pesar de sus fallos — un desperdiciado Mads Mikkelsen, por ejemplo — la película se convirtió en una de las más exitosas de la saga. La magia había llegado a marvel y por la puerta grande. 

Star Trek: En la oscuridad 

La reinvención de la tradicional franquicia de ciencia ficción encontró en Benedict Cumberbatch a un sofisticado villano. También, el elemento para crear una de las premisas más extrañas en un ambicioso argumento que tenía por objeto, replantear la idea del poder en la saga. Se trató de una confluencia de factores afortunados que convirtieron a la secuela del exitoso reboot en una experiencia intrigante. En especial, gracias a que Benedict Cumberbatch convirtió a su Khan en una criatura fría, cruel pero sofisticada. Una fuerza de mal que desconcertó por su poder pero también, la sutil concepción sobre la humanidad. 

Por supuesto, Star Trek es una experiencia generacional y la película fue analizada desde esa percepción. Se habló de que J. J. Abrams había creado una experiencia palomitera a gran escala y que desvirtuó la esencia de la saga en favor de la espectacularidad. Pero la actuación de Cumberbatch no sólo reivindicó los problemas de guion de la película, sino que también le brindó una desconocida solidez. El resultado es una aventura peculiar, en la que el personaje de Khan se transforma en una amenaza temible. 

Pero la vez, en un espejo de lo mejor de la franquicia. Entre lo humano y lo inexplicable, este villano brillante, se convirtió en un enemigo a la medida del Kirk de Chris Pine. Al otro extremo, en una concepción sobre los puntos más altos de Star Trek y su concepción sobre la amenaza planetaria. El resultado es un recorrido frenético a través de mundos, situaciones y espacios oscuros de la conciencia. Una película madura para un fandom cada vez más perspicaz y exigente. 

El poder del perro 

La adaptación de Jane Campion del poderoso libro de Thomas Savage resultó en una neo western con aires góticos que deslumbró a la crítica. Pero fue la actuación de Benedict Cumberbatch la convirtió a la película de Netflix en una de las mejores del 2021 y quizás de la década. Su retrato acerca de la contención emocional, el miedo, la angustia de un mundo emocional castrado por el contexto, asombró. 

También se convirtió en el punto más alto del recorrido del actor a través de registros complicados y cada vez más demandantes. En especial, le permitió construir una idea por completo nueva sobre lo viril y lidiar con la concepción sobre la fragilidad interior de su personaje.

Benedict Cumberbatch tuvo que recurrir a una exploración física profunda para expresar todo tipo de ideas complejas a través de un lenguaje corporal complicado. Su actuación se convirtió en un recorrido de matices que brindó sostén a una historia dura e intrigante con aires sobrenaturales. El papel le valió al actor su segunda nominación al Oscar y el reconocimiento unánime del mundo del cine como uno de los mejores actores de su generación. 

El Grinch 

La historia de cómo el Grinch le robó la navidad en Villa Quien ya forma parte de la historia del cine. Tanto como para que la versión protagonizada por Jim Carrey y dirigida por Ron Howard se convirtiera en un clásico navideño singular. De modo que crear una segunda adaptación que rivalizara con el éxito y la popularidad de la primera era toda una temeridad. Un reto que el dúo de directores Scott Mosier y Yarrow Cheney asumieron con algunas decisiones argumentales osadas. En primer lugar, volvieron al texto original y decidieron crear una adaptación por completo fidedigna del cuento de Doctor Seuss. Al otro extremo, recurrieron al mundo animado que les permitió crear un mundo nuevo en el cual analizar la historia. 

Y también, tomaron la curiosa decisión que la voz del malhumorado y cínico Grinch fuera la de Benedict Cumberbatch. El actor, que ya había tenido experiencia con talento vocal al interpretar a Smaug en la trilogía de El Hobbit, fue una decisión idónea. Convirtió al Grinch en una criatura conmovedora y le brindó carácter y personalidad. El renegado de Villa Quién volvió a la pantalla grande como una rara combinación de festiva inocencia y cierta malicia que conquistó al público. Pero también que Cumberbatch siempre es capaz de sorprender, en todas las decisiones que tome en su larga y cada vez más apasionante carrera cinematográfica.