Después de que EA anunció que no renovará la licencia de FIFA, y por consecuencia su título deportivo cambiará de nombre a EA SPORTS FC, el organismo que rige el fútbol no tardó mucho tiempo en pronunciarse. Para sorpresa de todos, lo hizo con cierto grado de altanería, dejando entrever que no necesitan una asociación con Electronic Arts para seguir triunfando en el sector de los videojuegos.

Sin duda, las palabras de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, han abierto un nuevo capítulo en una historia que seguramente se prolongará por varios años. Sobre todo porque dan a entender que no piensan rendirse y que, tarde o temprano, volverán a tener presencia en el sector:

"Puedo asegurarles que el único juego auténtico y real que tenga el nombre de FIFA será el mejor disponible para los jugadores y fans del fútbol. El nombre FIFA es el único título global y original. FIFA 23, FIFA 24, FIFA 25 y FIFA 26, y así sucesivamente, la constante es el nombre FIFA y permanecerá para siempre y seguirá siendo el mejor."

El directivo continuó su intervención diciendo que "El sector de los juegos interactivos y los deportes electrónicos está en una senda de crecimiento y diversificación sin igual", y añadió: "La estrategia de la FIFA consiste en garantizar que podamos aprovechar al máximo todas las opciones futuras y asegurar una amplia gama de productos y oportunidades para los jugadores, los aficionados, las asociaciones miembro y los socios."

Ahora bien, del papel a la realidad existe un mundo de diferencia. ¿Realmente la FIFA tiene un as bajo la manga? O las palabras de Infantino pretenden disminuir el impacto por haber perdido su posición en el sector más importante del entretenimiento.

Buscando un nuevo socio

Pensar en que la FIFA se dedicará a crear su propio videojuego de fútbol no tiene mucho sentido. Es bien sabido que, en la actualidad, desarrollar un título de este nivel, sin importar el género, es una tarea titánica; incluso para compañías tecnológicas gigantes. En este grupo podríamos hablar de Amazon y Google, cuyos esfuerzos para crear videojuegos han sido un total fracaso que solo les ha generado pérdidas económicas.

Pero también tenemos ejemplos de empresas que, pese a ya tener un largo recorrido en el mundo de los videojuegos, han tropezado. Es el caso de Konami, que en su intento por reemplazar PES falló estrepitosamente con el lanzamiento de eFootball. Si bien este titulo se mantiene en constante mejora, el daño inicial ya nadie lo puede enmendar.

Lo anterior provoca pensar que la única manera en que la FIFA puede recuperar su posición es buscando un nuevo socio. Uno que esté bien colocado en la industria y que, por supuesto, tenga algún tipo de experiencia con los títulos deportivos.

Por más increíble que parezca, Konami podría ser una opción. Los de Japón lucharon codo a codo con FIFA durante décadas y en algún momento, hace ya muchos ayeres, eran superiores a la propuesta de Electronic Arts.

Debido a la enorme difusión que tiene el fútbol hoy en día, al mercado le importan, y mucho, las licencias. Es decir, que puedas jugar con el club y sus jugadores, con sus equipaciones y en sus estadios oficiales. Una asociación entre Konami y la FIFA facilitaría ese objetivo. Claro está que no con todas las ligas sería posible, pues algunas tienen acuerdos de exclusividad con EA que se mantendrán en EA SPORTS FC.

2K, la opción viable

La idea de Konami uniendo fuerzas con la FIFA puede sonar disparatada, ciertamente. Sin embargo, existe un posible socio que sí cumple las condiciones que buscaría la organización: Take-Two Interactive.

El publisher estadounidense, entre las múltiples empresas de videojuegos que posee en su cartera, tiene a 2K Sports , los responsables de NBA2K. Una historia curiosa sobre este título es que inició su camino a la sombra de NBA Live, de Electronic Arts; pero después de unos años se convirtió en el mejor videojuego de baloncesto. Su calidad y éxito fue tan grande que EA no pudo seguir compitiendo y, durante 2020, decidieron cavar la tumba de NBA Live.

Por otra parte, 2K Games ya tiene un acuerdo firmado con la National Football League (NFL) para volver a desarrollar un juego de fútbol americano. Está por verse si será capaz de plantar cara a Madden NFL —también de EA—.

Indudablemente, más de algún interesado levantará la mano para asociarse con la FIFA pese a sus complicadas exigencias. Es posible, de hecho, que la Federación Internacional de Fútbol ya tenga en marcha algún tipo de negociación, pues será hasta 2023 cuando su licencia quedará completamente libre. Este año todavía podremos disfrutar FIFA 23 junto a los contenidos del Mundial de Catar 2022.