Como no pocas veces en muchas otras series televisivas o largometrajes e incluso en la propia The Walking Dead (desde 2010), el capítulo “Acts of God” (11x16) comienza in media res, con una escena inquietante sobre algo horrible que ha debido de ocurrir o que está sucediendo. Probablemente, lo que se temía tras la tensión del episodio “Trust” (11x15) y su último volantazo, que no augura nada agradable.

La banda sonora de Sam Ewing y Bear McCreary alimenta nuestro desasosiego; tanto como la primera aparición de Lance Hornsby, al que encarna Josh Hamilton, con cierto alarde visual de la directora Catriona McKenzie, que antes ha realizado otros capítulos para Sobrenatural (2005-2020), Cómo defender a un asesino (2014-2020) o Las escalofriantes aventuras de Sabrina (2018-2020).

Pero es que, además, sus notas casi omnipresentes contribuyen mucho a que la composición de esta entrega de The Walking Dead, la cual supone un punto y seguido en esta segunda tanda de las tres que conforman la temporada final, se acerque bastante a la fluidez de una sinfonía que conserva el estado anímico de los espectadores, manteniéndoles prácticamente con el corazón en un puño.

El desenlace de un duelo anunciado

AMC

La capacidad para conmover de las interacciones entre la Maggie y el Hershel Rhe de Lauren Cohan y Kien Michael Spiller y el Negan Smith de Jeffrey Dean Morgan no es flor de un día en “The Rotten Core” (11x14), sino que se repite con fuerza durante “Acts of God”. Pero no hay mucho tiempo para sensibilidades de este estilo porque la difícil confrontación que esperábamos comienza sin tardanza.

El peligro al que se ven expuestos algunos de los supervivientes protagonistas nos agarrotan los músculos. En especial, con la potencia de las imágenes que nos ofrecen y el hecho de que aquí se unen los hilos dramáticos de esta temporada de The Walking Dead, y que lo hacen como consecuencia de pecados cometidos por distintos personajes que pasan ahora una terrible factura. Sin contemplaciones.

Los zombis y su ración de gore no dejan de ser comparsas en medio de la lucha, los tiros y la dinámica del ratón y el gato. Pero todo está bien así. Y el silencio no resulta menos tirante porque uno aguarda a que algo espantoso lo rompa en un instante atroz, y que eso nos conduzca al desenlace de un duelo anunciado con la lógica intervención del único que podía ponerle fin por el vínculo que le une a las contendientes.

Así empieza la última guerra de ‘The Walking Dead’

AMC

La coproductora ejecutiva Nicole Mirante-Matthews ha sido la encargada de escribir el libreto de “Acts of God”, el episodio de The Walking Dead con el que se inicia la última guerra del grupo antes comandado por el ex sheriff Rick Grimes de Andrew Lincoln; una guionista que ya ha firmado cinco capítulos de la serie desde “We Are the End of the World” (10x02), además de otros de Navy: Investigación criminal (desde 2003) o Luke Cage (2016-2018).

Hay que reconocer que sus líneas de diálogo en esta ocasión no destacan por su elocuencia. Pero lo que quiere narrar ha sido muy bien entendido por Catriona McKenzie con la showrunner Angela Kang a sus espaldas, y todo el aparato dramático a partir de la puesta en escena, las modélicas interpretaciones del elenco y el trabajo de la posproducción es más que suficiente para que valoremos el conjunto, a la altura de lo que merecía el parón que precede a la traca final.

Date de alta en Disney Plus ahora y ahorra gracias a la suscripción anual, con la que podrás disfrutar de todo su catálogo de series y películas, acceso a los últimos estrenos, al catálogo de Star y a los mejores documentales de National Geographic.

Y el montaje paralelo a cámara lenta de Tiffany Melvin, mudo y solo apoyado en los oídos por la partitura de Sam Ewing y Bear McCreary, el cual presenta los reveses contrapuestos que sufren unos y otros con toda la necesaria intensidad que se ha construido con las secuencias inmediatas y los episodios anteriores, consigue arrancarnos escalofríos por lo que vemos. Y nos obliga a reconocer que de ningún modo nos perderíamos los últimos ocho capítulos de The Walking Dead.