La mansión Wayne siempre ha tenido un cierto aire de misterio en el cine. Después de todo, es el lugar que aloja a Bruce Wayne y es el centro de operaciones de su alter ego. De modo que la mansión suele ser una especie de combinación entre excentricidad arquitectónica y cuartel general ultra tecnológico. Además, por supuesto, de uno de los puntos más reconocibles e insignes de Gotham y su historia más perversa. 

De hecho, la mansión Wayne suele ser el centro del debate con respecto a cómo se planteará. Al estar ligada al poder y dinero de la familia más respetada y reconocible de Gotham, suele ser representada como parte de una larga tradición.

En todas sus versiones cinematográficas, el director de turno ha puesto especial interés que la mansión Wayne sea percibida como un centro de poder. Tanto, como para que en las ocasiones que ha sido atacada, destruida o incluso heredada por circunstancias del guion, tenga un considerable impacto en la trama.

Junto con el batmovil, la batcueva y el traje, la mansión Wayne es uno de los elementos de mayor interés en la forma de comprender a Batman. También un elemento para crear y sostener un discurso elocuente sobre sus debilidades, intereses y espacios personales. Te contamos como ha sido la percepción de una de las propiedades más emblemáticas del mundo del cómic, en su tránsito por la pantalla grande. 

Tim Burton, una mirada a las tinieblas de la mansión Wayne

El director, conocido por su estilo siniestro y oscuro, dotó a la mansión Wayne de un aire tétrico, cónsono con su tenebrosa Gotham. La propiedad familiar del Bruce Wayne interpretado por Michael Keaton, tenía largos pasillos y habitaciones gigantescas con aire inglés. De hecho, las largas escaleras de caracol, paneles de madera oscura y agujas góticas, tienen claros vínculos con el cine de terror. 

En Batman de 1989, el exterior y algunos espacios interiores de la mansión corresponden a Knebworth House, una construcción gótica Tudor al norte de Londres. No obstante, la habitación de Bruce, el estudio y también los alrededores de la mansión Wayne se rodaron en Hatfield House, Hertfordshire. Por otro lado, en la secuela Batman Returns, se utilizó una maqueta con el diseño de Marty Kline. Se añadió espacios más oscuros, ventanas en pico y tejados abiertos sobre las habitaciones más altas. 

En ambas versiones, la célebre batcueva fue una construcción en estudio con efectos prácticos. 

Joel Schumacher, el refugio del héroe 

Para un nuevo Batman, la mansión Wayne se reconstruyó por completo. En esta ocasión, de los aires góticos y con una estructura alargada de la versión Burton, tomó un aspecto más moderno. Además, los espacios exteriores incluían un jardín amplio de aspecto inglés. Además, el interior se interpretó en una estructura más moderna, con una escalera de caracol de piso ancho. Se añadieron más ventanas y el edificio terminó por ser más luminoso y con un aire elegante pero contemporáneo. 

Para brindar personalidad a la propiedad, los exteriores se grabaron en el Instituto Webb en Glen Cove, Nueva York. La locación se repitió para Batman Forever. Como en la película de Burton, la batcueva era parte de la propiedad y se accedía a su interior a través de un pasillo y un pasadizo interno. Y también, como en la duología anterior, fue construida en un plató independiente. 

Christopher Nolan, una costosa elegancia para la mansión Wayne

Para el director británico, la mansión Wayne ya no sólo era un refugio para el atormentado héroe. También era un hogar que debería tener el aspecto de una construcción digna de hombre de mundo, playboy y sibarita. En esta ocasión la propiedad tenía la curiosa responsabilidad de reflejar la dualidad de Batman. De modo que la mansión muestra sus diferentes lugares y espacios a medida que la trilogía avanza. 

Para Batman: Begins, la locación utilizada fue Mentmore Towers, una casa de campo neo-renacentista situada en el pueblo de Mentmore (Inglaterra). A medida que el tiempo transcurrió (y el Bruce Wayne de Christian Bale se trasladó de un lugar a otro), la mansión Wayne sufrió diversos percances. Desde un incendio a un desahucio final, la propiedad de la familia más acaudalada de Gotham fue testigo de su esplendor y posterior decadencia.

Oscura, en decadencia, antigua: la visión de Zack Snyder de Wayne Manor 

Con un Batman más maduro y violento, el director decidió mostrar una nueva apariencia de la casa familiar y de la mansión Wayne. En esta ocasión, mostró el mausoleo (que se encuentra dentro de los terrenos de la casa) y diversas partes destruidas de la propiedad. De hecho, toda la apariencia de la mansión es la de haber atravesado un extraño trayecto hacia el desastre. Para su aspecto derruido y oscuro, Snyder escogió Scarsdale Hall, en Derbyshire (Inglaterra) como locación.

Una torre más allá del tiempo, la concepción de Matt Reeves sobre Wayne Manor 

En esta ocasión, Wayne manor no llega a formar parte integral de la trama. De hecho y según el director Matt Reeves, la propiedad se convirtió en un orfanato. En declaraciones para la revista Empire, el realizador comentó que ese es el motivo por el cual Bruce Wayne reside en una torre gótica en el centro de la ciudad. Con una mezcla de elementos góticos y barrocos, la propiedad en la que reside Bruce Wayne en The Batman, tiene más aspecto de espacio de reclusión que de hogar. En especial, por sus largas escaleras de caracol y los detalles ornamentados en madera negra que rematan paredes y techos. 

También, hay algunos datos al respecto en la precuela oficial The Batman: An Original Movie Novel, publicada el 1 de febrero de 2022. Según la narración que brinda contexto a la película, Thomas y Martha se trasladaron Wayne Tower en el corazón de Gotham al donar su mansión familiar. La casa se convirtió en un orfanato para los jóvenes sin privilegios de Gotham. Por supuesto, la casa terminó por convertirse en un refugio para desposeídos…y el hogar de Edward Nashton, el futuro Enigma.