Elon Musk realizará una sesión de preguntas y respuestas con los empleados de Twitter para intentar poner fin a las protestas internas que han surgido después de que se les informara que el magnate va a formar parte de la junta directiva, según ha revelado el Washington Post. Los empleados, en concreto, temen que el también CEO de Tesla y SpaceX, y ahora, uno de los principales accionistas de la empresa de San Francisco, influya en decisiones que podrían hacer de la red social un lugar donde prime el acoso y la desinformación.

"Decimos que Twitter es lo que está pasando y de lo que la gente está hablando en este momento. A menudo, nosotros [en] Twitter somos lo que está pasando y de lo que la gente está hablando. Este ha sido sin duda el caso esta semana", ha comentado Parag Agrawal, CEO de Twitter, en un mensaje interno al que ha tenido acceso el citado medio y donde cita a sus empleados a una sesión de AMA (Ask Me Anything) con el nuevo miembro de la junta. "Después de nuestro anuncio de la junta, muchos de vosotros habéis tenido diferentes tipos de preguntas sobre Elon Musk, y quiero invitaros a hacerle esas preguntas", continuaba.

Brenden Lee, portavoz de Twitter, ha confirmado a The Washington Post que la compañía planea realizar una sesión de preguntas y respuestas con Musk y sus empleados. Sin revelar, eso sí, importantes detalles. Entre ellos, la fecha en la que se llevará a cabo. Es muy probable que los trabajadores pregunten al directivo cuáles son sus planes en Twitter y muestren, además, su preocupación por los posibles cambios que planea realizar.

Los trabajadores de Twitter temen que Elon Musk conviertan la plataforma en un lugar donde reine la desinformación

La compra de parte de Twitter por Elon Musk parece estar relacionada con una encuesta que realizó el magnate en su perfil de Twitter. En ella, preguntaba a sus seguidores si creen que la plataforma cumple los principios básicos de la libertad de expresión. La mayoría, votó que no. Días después, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos reflejara la adquisición del 9,2% de las acciones de Twitter por parte del multimillonario.

Musk, además, siempre se ha mostrado a favor de que los usuarios compartan sus opiniones por muy polémicas que sea. Prueba de ello, son sus diferentes publicaciones en contra de restricciones que evitan la propagación del coronavirus o sobre los sindicatos en las compañías. A los empleados, por lo tanto, les preocupa que esta forma de pensar de Musk pueda influir en las decisiones de la junta. Sobre todo, por la influencia que podría tener frente al resto de miembros.

Temen, en concreto, que esa "libertad de expresión" que busca Musk para Twitter se traduzca en publicaciones que favorecen el acoso, la desinformación o en contenido que crea odio en la plataforma. Algunos mensajes enviados a través de Slack y compartidos por The Washington Post, reflejan estas preocupaciones. "Sabemos que ha causado daño a los trabajadores, a la comunidad trans, a las mujeres y a otras personas con menos poder en el mundo" “¿Cómo vamos a conciliar esta decisión con nuestros valores? ¿La innovación triunfa sobre la humanidad?”, escribió uno de los empleados.

Pese a ello, los responsables de Twitter mantienen que no habrán cambios en la política de la empresa.