Marc Spector acaba de hacer su aparición triunfal en Caballero Luna y también su retorcido recorrido entre el bien y el mal. El segundo capítulo de la serie de Disney+ ha sido un recorrido vertiginoso por toda la la mitología del clásico personaje. También una mirada a su retorcido juego de espejos. Quedó claro que Spector tiene una deuda complicada de saldar con Khonshu, sino que además tiene un concepto retorcido de lo moral. Como avatar del dios egipcio debe ejercer su voluntad y enfrentar el mal a la manera en que la deidad lo concibe. Eso incluye enfrentar a Harrow, avatar de la diosa Ammit y evitar su castigo para los llamados “males no cometidos”.

En su segundo episodio de esta serie de Marvel, el argumento de la serie se tomó una buena cantidad de tiempo para explicar semejantes sutilezas. En particular, porque la trama mostró varios de los puntos esenciales para conocer al personaje central. Desde su capacidad para invocar “el traje” del puño de Khonshu, hasta su relación con la misteriosa divinidad. Cada dato pareció calzar de manera en lo que parece una narración mayor sobre una misión compleja que todavía no se revela del todo. Lo que sí quedó claro es la manera en cómo Spector enfrenta el mal en Caballero Luna. No se trata de un matiz común, y de hecho, uno de los momentos más interesantes fue profundizar acerca de la justicia en un mundo sobrenatural. 

Como si eso no fuera suficiente, quedó claro que Harrow está vinculado de manera esencial con Khonshu. Lo que también provoca que la versión sobre la lucha por el bien en un escenario de fuerzas enigmáticas sea cada vez más peculiar. Harrow y Spector, espejo uno del otro, se enlazan en lo que parece ser una lucha de deidades que es posible asumir desde lo humano gracias a ellos. También un recorrido inquietante a través de la oscuridad más allá de las capacidades de Spector y el poder de su némesis. ¿Contra qué lucha en realidad Caballero Luna y que tanto necesita Khonshu de él para hacerlo? 

Dos rostros de una misma moneda 

El segundo episodio dejó claro varios elementos de considerable interés para comprender a Marc Spector. Para comenzar, tal y como pasa en el cómic, se mostró como el avatar de una deidad que intenta imponer justicia en el mundo de los hombres. Hacerlo, enfrentando y asesinando a criminales. Pero con una salvedad: el crimen por el que se le castiga ya debe haber sido cometido. En al menos dos ocasiones, la imponente figura de Khonshu deja claro que solo castiga “a quien lo merece”. Y llega a puntualizar que ejercer su derecho de “enfrentar el mal” de los que han cometido crímenes o dedican su vida al mal. 

La idea convierte a Spector en un brazo ejecutor cuyo único límite es la voluntad del dios, algo que también quedó claro. En una de las escenas más escalofriantes del capítulo, Spector trata de explicar a su personalidad más débil lo que ocurre. Y explica que debe “ajusticiar y hacerlo con sangre” para saldar al deuda con el dios de la luna egipcio, a quien debe la vida. De la misma manera que el cómic, el mal para Khonshu está relacionado con la voluntad de destrucción y de transgredir el orden natural del bien. ¿Y qué es el bien para el dios? La idea no se aclara del todo, pero sin duda está relacionada con la convicción de la deidad de un equilibrio entre la oscuridad y la sombra. 

Pero otro lado, Harrow lucha contra el mal que vendrá en Caballero Luna. En otras palabras, como avatar de la diosa Ammit puede ver los pecados pasados, presentes y futuros de cualquiera. De modo que sus sentencias de muerte incluyen a todos los que a largo plazo podrían hacer daño o transgredir el orden natural de la cosas. Se trata de un estrato sutil del concepto de Khonshu, pero que resulta inquietante por sus implicaciones. A pesar de su métodos brutales, el dios de la luna se limita a castigar los hechos que han ocurrido. Pero Ammit castiga a lo que probablemente ocurrirán de inmediato o mucho después. Lo que provoca que la selecta secta liderada por Harrow tenga la potestad de decidir sobre la vida y la muerte de quienes le rodean. Y hacerlo solo bajo la sospecha de la maldad que aún no ha ocurrido. 

De hecho, el gran enfrentamiento entre Ammit y Khonshu procede precisamente de ese punto. Khonshu deja claro que jamás “ajusticiará” a nadie que no haya cometido un crimen, incluso si podría cometerlo después. Por otro lado, Ammit lo hará en beneficio de la posibilidad de evitar que una situación mayor y más cruel pueda ocurrir. Ambas deidades obedecen la misma idea del orden natural de las cosas. Y ambas, están convencidas que el equilibrio del bien y del mal sólo se mantendrá a través de esa proporción exacta de la luz y la oscuridad. 

Los problemas de una batalla invisible en Caballero Luna

Marvel Studios | Disney Plus

Por supuesto, una visión semejante plantea varias preguntas incómodas en Caballero Luna. Si Harrow como avatar de Ammit debe castigar a los que cometen el mal (antes o después), ¿no asesina inocentes? Después de todo, el mismo personaje insinúa que lo que puede ver a futuro son futuribles. Es decir, hechos que podrían ocurrir o no. Ahora bien, ¿Ammit elabora su concepto del bien sobre puntos de tiempo absolutos? El concepto ya se ha manejado en el capítulo 4 de ¿Qué pasaría si…? en la que el Doctor Strange aprende que hay hechos que no pueden modificarse. Visto desde ese modo, ¿Ammit protege el bien desde la percepción de cualquier suceso a futuro que podría modificarlo?

Ahora bien, de serlo, Khonshu no tendría razón para manifestarse. Pero lo hace y también escogió un avatar para luchar contra el mal. Pero lo hace desde la noción que solo se castiga al mal cometido. Siendo así, a la divinidad no le interesa castigar crímenes o comportamientos que no se han cometido. ¿Quiere decir que el comportamiento puede cambiarse y, por tanto, Khonshu evita ajusticiar a partir de lo que no ha ocurrido pero probablemente ocurrirá?

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Este extraño juego de espejos parece ser el punto central de la serie. Y de hecho, serlo a un nivel tan profundo como para que los escenarios en los que se mueve Marc Spector puedan cambiar a futuro.