The Defenders puede ser recordada como una de las apuestas más ambiciosas de la relación que tuvieron Netflix y Marvel hasta hace poco. Se trató de un relato en el que Iron Fist, Luke Cage (Mike Colter), Jessica Jones y Daredevil (Charlie Cox) se integraron como equipo para afrontar distintas amenazas. Desde un comienzo, la serie fue pensada como un paralelismo a Los Vengadores, pero sin tanta grandilocuencia. Con las narrativas de estos personajes de nuevo en control de Disney, ¿es factible volver a verlos?

A diferencia de Los Vengadores, superhéroes enfocados en amenazas globales, The Defenders emergió para atender conflictos locales. Estos héroes, en ocasiones asociados con actitudes propias de los antihéroes, fueron pensados desde una perspectiva más callejera, urbana, mundana. Eso, en buena medida, les permitía algunas libertades. Daredevil fue el primero de ellos, dentro de los presentados en la narrativa que se construyó en Netflix y sobre la que Disney tiene los derechos en la actualidad. Siguieron Jessica Jones (Krysten Ritter), Luke Cage y Iron Fist (Finn Jones), incorporados con series independientes.

La principal característica de estos personajes era su relación con la ciudad y los conflictos que en ella se presentaran. Esto servía de excusa para tratar distintos temas, como el alcoholismo de Jessica Jones y la tendencia a la violencia de Daredevil. Todo se mantenía justificado a partir de las necesidades del momento, hasta que la aparición de La Mano forzó la alianza entre todos: la ciudad en la que los cuatro convivían, defiendo distintos barrios, estaba en peligro. Sin embargo, esto suena mejor de lo que resultó.

The Defenders, en Netflix, ¿qué pasó?

Con base en la narrativa que se había construido por separado a través de las distintas series, Netflix y Marvel apostaron por integrar parte de esos relatos en uno solo. Bastarían las referencias directas e indirectas entre las series para comprender la dimensión del conflicto y fomentar que los personajes se relacionaran entre sí, como equipo. Teniendo en cuenta que pertenecían a un mismo contexto y también había un enemigo en común, lucía sencillo de encajar. 

Pero no. The Defenders se presentó como una serie desequilibrada en muchos sentidos, desde el interés por los momentos de construcción entre personajes hasta tramos de acción que podrían ser mejores. Como si, en vez de una fase por la otra, se intentara un equilibrio entre ambas. La producción quedó a mitad de camino del potencial que se le presupuso, quizá porque se enfocó en demasía sobre el personaje de Iron Fist, el más débil en cuanto a actuación y construcción de historias dentro de la series particulares. 

Esto generó una suerte de vacío, dentro de la mega narrativa que Marvel ha ido construyendo a través del cine y el formato televisivo: los superhéroes callejeros, esos que con frecuencia se ensucian las manos con tareas menos trascendentales que Los Vengadores, no han tenido mayor espacio dentro del relato. Por el contrario, la cancelación de los shows por parte de Netflix (en su momento) no contribuyó en demasía a cultivar la tradición de estos personajes en las adaptaciones. 

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La oportunidad que podría aprovechar Disney

Los conflictos a escala global, dentro del cine de superhéroes, suelen ser más atractivos que los particulares. Si no son de tal resonancia, sí tienen implicaciones mayores con la narrativa. Por eso el éxito de Spider-Man: No Way Home. La historia, desarrollada en un lugar específico, movió distintas cuestiones dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Sin embargo, el formato de series de televisión les permite a las productoras jugar con estos contextos para seguir avanzando en la construcción del relato mayor. 

Marvel's The Defenders

En este sentido, la serie de Ojo de Halcón podría ser bisagra. La historia, protagonizada por Jeremy Renner como Clint Barton, sirvió para presentar distintos elementos que forman parte de las dinámicas internas de cada ciudad. La más evidente fue la Mafia de los Trajes Deportivos, manejada por Wilson Fisk, interpretado por Vincent D’Onofrio. No es el único negocio que el personaje sostiene por la ciudad. Esta producción fue celebrada y, se interpreta, su utilidad dentro del Universo Cinematográfico de Marvel tiene aún más recorrido si se enfoca en los pulsos internos dentro del crimen y su vínculos con los espacios en los que se presenta. 

The Defenders podría tener este contexto para presentarse. No parece ser un proyecto inmediato. Es probable que el reboot de Daredevil (introducido en Spider-Man: No Way Home) aporte más pistas. De momento, no hay información oficial sobre si los contenidos desarrollados por Netflix son canon. Sin embargo, parece que no se descartará del todo lo contado en esas series.