Superman Lives seguramente es la película nunca hecha más infame de la historia del cine. Estamos hablando de una producción tan contrariada que pudo haber cambiado el destino de los superhéroes, para bien o para mal. Y a pesar de que no se llegó a rodar ni siquiera una escena del film que iba a ser dirigido por Tim Burton y protagonizado por Nicolas Cage, con el paso de los años se ha convertido en motivo de culto y obsesión por parte de los fanáticos de los cómics.

A través de estas líneas trataremos de abordar qué ocurrió con esta fallida producción, que tuvo ribetes desopilantes. Decisiones llamativas en materia de argumento y vestuario, un presupuesto exorbitante, múltiples cambios de guionistas y las intromisiones del productor Jon Peters fueron parte de un combo explosivo que terminó con Warner Bros., el estudio involucrado, cancelando la película a poco de que comience la filmación, vaticinando que se acercaba un desastre.

El resultado de la cancelación de Superman Lives fue un gasto millonario, ni siquiera un fotograma de acción, y miles de historias que parecen escritas sobre la delgada línea entre el mito y la realidad. Y también provocó que Superman tuviese que esperar casi una década más para volver efectivamente al cine. Tengamos en cuenta que el Hijo de Krypton recién volvió a la pantalla grande en 2006, en Superman Returns.

Los orígenes

Antes de Superman Lives existió otro intento fallido llevar de nuevo al Hombre de Acero al cine. El mismo se tituló Superman Reborn y Warner Bros. comisionó su desarrollo al productor Jon Peters en 1993. El primer guion fue entregado en 1995, escrito por Jonathan Lemkin, sin embargo fue posteriormente rescrito por Gregory Poirier.

En 1996, Kevin Smith apareció en escena y de modo casi impensado terminó convirtiéndose en el nuevo guionista de este proyecto. El cineasta oriundo de Nueva Jersey, quien ya gozaba de reconocimiento en la industria por películas como Clerks y Mallrats, y estaba preparando Chasing Amy, recibió el guion de Poirier con el simple fin de expresar una opinión sobre el mismo.

A Smith —un confeso fanático de los cómics, especialmente de Batman y Superman— no le agradó la historia que se planteaba en Superman Reborn y expresó sus objeciones a varios directivos de Warner Bros. hasta llegar a Lorenzo di Bonaventura, quien por entonces era uno de los más importantes del citado estudio. Así, la compañía le encomendó que escribiera un nuevo guion, pero también le aclaró que la historia debía contar con el visto bueno de Jon Peters.

Kevin Smith decidió mantener el arco argumental basado en el cómic La muerte de Superman pero cambió el nombre de la película a Superman Lives. Y también comenzó a transitar un tortuoso camino en el que, según el cineasta, tuvo que incorporar varias directrices del productor. Entre ellas, que el superhéroe no utilizara su traje original ni tampoco volara, y que en el tercer acto se enfrentara a una araña gigante.

En An Evening with Kevin Smith, un DVD que se lanzó en 2002 con sesiones de preguntas y respuestas realizadas en distintas universidades de Estados Unidos, el propio guionista y director contó su versión sobre cómo se dio su involucramiento en el proyecto. Lo pueden ver a continuación, con subtítulos.

Con el paso de los años, Jon Peters negó los encargos en relación a la apariencia y los superpoderes de Superman. Sin embargo, sí reconoció el de la araña y admitió que, una vez cancelado Superman Lives, reutilizó el concepto en Wild Wild West, que se estrenó en 1999 con Will Smith y Kevin Kline como protagonistas.

Pero el caso de la araña no ha sido olvidado dentro del universo de Superman. En 2007, Kevin Smith tuvo un cameo en la película animada Superman: Doomsday; en ella le presta su voz y aspecto a un transeúnte que se queja cuando un clon del Hombre de Acero detiene al villano Toyman tras destruir su robot con forma de araña.

"Como si realmente lo necesitáramos para romper una araña mecánica, ¿verdad? ¡Aburrido!", dice, malhumorado, en una clara broma interna de Warner Bros.

Tim Burton toma las riendas de Superman Lives

Según Kevin Smith, Warner Bros. le consultó quién creía que podía dirigir Superman Lives, y respondió que Tim Burton era el indicado. Su trabajo en Batman (1989) y Batman Returns (1992) eran credenciales más que suficientes para entregarle las riendas del proyecto, aunque su contratación implicó un nuevo cambio de guionista.

El también director de Beetlejuice, Edward Scissorhands y Mars Attacks! se negó a trabajar con el guion de Smith, y eligió a Wesley Strick para escribir uno nuevo. En el documental The Death of 'Superman Lives': What Happened?, el propio Strick contó cómo se dio su inclusión en el film y cuál era la postura de Burton ante el libreto ya existente:

Me involucré porque había trabajado con Tim [Burton] en Batman Returns unos seis años antes. [...] Yo sabía que había un guion de Kevin Smith. Lo leí sin ninguna idea preconcebida pero había mucho que no iba conmigo porque no soy un súper fanático de Superman, porque no había leído nada de La muerte de Superman, así que no estaba al corriente de todo eso. Solo tenía curiosidad sobre qué pensaba Tim de él, así que nos reunimos y le dije: "Tim, leí el guion de Kevin Smith...", y antes de terminar me dijo: "No quiero hablar sobre ese guion".

Wesley Strick

Strick también mencionó que, si bien Tim Burton no estaba demasiado seguro sobre qué historia quería contar y de qué manera, sí le entusiasmaba usar a Superman para contrastar con su experiencia con Batman. Lo veía como una gran oportunidad para salir de la habitual oscuridad de los escenarios de sus películas, tomando en cuenta que un aspecto clave del Hombre de Acero era la necesidad de la luz del sol para alimentar sus poderes.

El nuevo guionista también indicó que Warner Bros. ordenó mantener algunos aspectos de la trama de Smith en la renovada historia de Superman Lives. El estudio pretendía específicamente que el film se mantuviese ligado al arco argumental de La muerte de Superman.

A pesar de que lo del guion parecía resuelto, había otra preocupación en la cabeza de Tim Burton: las intromisiones de Jon Peters. El cineasta ya había tenido una mala experiencia con el productor durante el rodaje de Batman, al punto tal que se decidió a llevar la filmación a Inglaterra para evitar que estuviese continuamente en el set. Sin embargo, en el caso de Superman Lives eso no sería posible, pues todo el trabajo se haría dentro de Estados Unidos.

"Jon es una fuerza de la naturaleza. Es un apasionado de las cosas y creo que, a veces, es de allí de dónde vienen los problemas. Es como tratar de controlar el clima", dijo Burton en el documental antes citado.

Un proyecto gigante que quedó en la nada

Habiendo pasado más de 25 años desde que Superman Lives comenzó a concebirse, es impactante el calibre de los nombres involucrados en el fallido proyecto. Es que al momento de la cancelación de la película, no solo habían estado involucrados Tim Burton, Jon Peters, Kevin Smith, Wesley Strick y Nicolas Cage (sobre quien nos detendremos un poco más adelante).

Colleen Atwood, quien luego ganaría cuatro premios Oscar, sería la encargada del diseño de vestuario; en tanto que el departamento de arte tendría a grandes talentos como Sylvain Despretz y Michael Anthony Jackson. De hecho, este último tenía todo acordado para trabajar en The Matrix, pero renunció a esa película para sumarse a Superman Lives como artista a cargo del guion gráfico o storyboard.

También debemos mencionar a todos quienes estuvieron ligados al diseño de los trajes que utilizaría el Hombre de Acero en la película. Como la intención era escapar de la visión convencional de Superman, se trabajó en la creación de distintas "armaduras" e incluso se desarrolló una suerte de coraza multicapas y con luces que serviría como el "traje de recuperación" del superhéroe. De hecho, en el excelente documental The Death of 'Superman Lives': What Happened? se pueden ver muchas imágenes de archivo de cómo trabajó el equipo de efectos especiales para tratar de complacer la visión de Tim Burton, Jon Peters y Wesley Strick.

Pero eso no es todo, ya que más adelante en el tiempo se sumó Dan Gilroy como nuevo guionista. Es que, con el paso del tiempo, a Warner Bros. le preocupaba cada vez más la dirección que estaba tomando Superman Lives, con un presupuesto cada vez más inflado y dudas crecientes en torno a si la inversión se recuperaría. Según Peters, el costo total de la película sería de unos 300 millones de dólares, de los cuales se destinarían $190 millones para el film en sí y el resto para marketing y promoción. Y como el estudio consideraba que la visión de Strick era demasiado grandilocuente (y costosa), contrató a Gilroy para que reescriba el libreto y lo haga económicamente más moderado.

Nicolas Cage, el Superman que nunca fue

La elección de Nicolas Cage como el protagonista de Superman Lives generó todo tipo de reacciones. Muchas de las críticas negativas no le apuntaban tanto a su capacidad actoral, sino a que supuestamente no daba el perfil para ponerse en la piel de un superhéroe. Claramente no estamos hablando de una postura desconocida entre la prensa y los fanáticos; al fin y al cabo, ya había sucedido algo similar cuando se lo eligió a Michael Keaton para el protagónico en Batman. Y lo mismo ocurrió muchos años más tarde cuando Gal Gadot se ganó el papel de Wonder Woman.

Lo cierto es que, por entonces, Nicolas Cage estaba en el momento más prolífico de su carrera. Había ganado el Oscar a Mejor Actor por Leaving Las Vegas (1995), y entre 1996 y 1997 su rostro también aparecería en grandes producciones que fueron éxitos de taquilla como The Rock, Con Air y Face/Off.

Sin embargo, lo más cerca que estuvo de ser Superman fue en las pruebas de vestuario. De hecho, las fotos que surgieron de esos tests preliminares fueron muy utilizadas por los medios de comunicación para ensañarse con su elección como el Hijo de Krypton. Es más, una fotografía en particular, donde se lo ve con los ojos entrecerrados, fue aprovechada para instalar falsas ideas de que Nicolas Cage no estaba verdaderamente interesado en el proyecto, o que no estaba convencido de la dirección del mismo. Cuando luego se supo que fue solo una mala foto tomada por casualidad, como le sucede a cualquier ser humano que parpadea justo durante el disparo.

"Ese personaje es un blanco que tienes que acertar. Es uno de los íconos más preciados de nuestro país. Y el hecho de que Tim y yo estábamos muy adelantados en su diseño, y sabiendo tanto lo que él como yo queríamos hacer, creo que hubiésemos logrado algo muy especial. Al menos está ahí, en lo que pudo haber pasado, y no tenemos que hacer la película porque sabemos que a la gente todavía le interesa", dijo Nicolas Cage sobre la fallida producción de Superman Lives.

Superman Lives se cayó a pedazos

La preproducción de Superman Lives duró aproximadamente un año, hasta que Warner Bros. decidió cancelarla definitivamente. La escala que estaba tomando la película comenzó a generar preocupación entre los ejecutivos del estudio, que veían con poco gusto el gasto que supondría seguir adelante y no creían que fuese capaz de recuperarlo.

Según Jon Peters, la llamada final para ponerle fin a la película ocurrió cuando faltaban apenas tres semanas para comenzar el rodaje. "Fue como ser atropellado por un coche. Fui con Terry Semel [por entonces copresidente y CEO de Warner Bros.] y lo amenacé con lanzarlo por una ventana", aseguró.

Es que, si bien la segunda mitad de los años 90 tuvo producciones de enorme éxito como Titanic, también hubo varios casos de grandes producciones que fallaron miserablemente. Warner Bros. acarreaba una seguidilla de malos estrenos que terminaron influyendo sobre la decisión de cancelar Superman Lives. Uno de ellos fue The Postman, con Kevin Costner, que recaudó apenas 20 millones de dólares —de un presupuesto de 80 millones— y fue aniquilada por la crítica.

Y a eso hay que sumarle que las películas de superhéroes aún no habían logrado establecerse como una alternativa que llamara la atención de todos los públicos, como logró años más tarde el Universo Cinematográfico de Marvel. El caso de Batman posiblemente sea el más icónico de esa época, tomando en cuenta que después de las producciones dirigidas por Tim Burton, las dos de Joel Schumacher —Batman Forever (1995) y Batman & Robin (1997)— fueron grandísimos éxitos de recaudación pero la prensa las apaleó, en especial a la protagonizada por George Clooney.

Superman Lives terminó siendo la apuesta que nadie en el estudio se animó a afrontar. Y tenían motivos para dudar. Según el propio Tim Burton, en un momento alguien recomendó que el vestuario de Superman incluyese pantalones de baloncesto, como se usaban en la NBA, y botas con llamas en los costados.

Así, con la cancelación del largometraje, lo único que ha quedado de la producción son las fotos de Nicolas Cage en las pruebas de vestuario, algunos diseños de escenarios y personajes por parte del departamento de arte (incluida una nave con forma de calavera para Brainiac, quien sería uno de los antagonistas de Superman), los guiones rescritos una y mil veces, y mucha desazón.

De hecho, Colleen Atwood aseguró que el traje de Superman es el único que nunca pudo terminar en su carrera, ya que la prueba de cámara se realizó el mismo día que se le bajó el pulgar a la película. En tanto que Kevin Smith ha comentado que cuando los fanáticos le acercan alguno de los borradores que presentó para el proyecto, los firma con la frase "Fuck Tim Burton".

A todo esto hay que sumarle un gasto millonario que quedó en la nada. Se estima que en el año que duró la preproducción de Superman Lives se gastaron entre 10 y 12 millones de dólares. Además, una vez que el proyecto fue dado de baja, Tim Burton habría recibido unos $4 millones por su contrato, que era bajo la modalidad pay-or-play; en tanto que Cage habría recibido el 20% de los 20 millones de dólares que había acordado como salario.

Como un guiño del destino, años más tarde Nicolas Cage sí pudo ser Superman. En 2018, el actor le prestó su voz al Hombre de Acero en la película animada Teen Titans Go! To the Movies. Así, al menos, se sacó la espina de no poder darle vida al superhéroe más importante de la historia en la pantalla grande.

A continuación pueden ver el documental The Death of 'Superman Lives': What Happened?, con subtítulos en español.