Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, sube el precio de su servicio –que no era precisamente barato– tanto en España como en su mercado local, Estados Unidos. En el caso de la suscripción, el incremento es más leve, pero no ocurre lo mismo con la antena, cuyo precio se ha visto incrementado significativamente.

Concretamente, adquirir el pack de inicio de Starlink (que incluye la antena, además de otros dispositivos necesarios para que esta opere correctamente) ahora tiene un coste de 700 euros (incluyendo tanto impuestos como envío). Una subida de 140 euros respecto al precio por el que se podía adquirir hace pocos días (560 euros).

En Estados Unidos, la antena ha pasado de costar 499 dólares a 599 dólares (sin contar envío ni impuestos). En dicho país, además, se ha incrementado el precio de la suscripción mensual en 11 dólares (pasando de 99 a 110). Esta subida, al menos por el momento, no se ha producido en España, donde el servicio comenzó a estar operativo a primeros de 2022.

Según un correo enviado a los clientes estadounidenses que ha sido cotejado por The Verge, la subida en el precio de la antena también afectará a los clientes que habían adquirido la antena antes de este cambio pero aún no la han recibido. En este caso, eso sí, la subida no será de 100 dólares, sino de 50 (pasando de 499 a 549 dólares).

Antena parabólica de Starlink

La explicación oficial tras esta notable subida de precios no es otra que la inflación creciente a la que se enfrentan actualmente todas las economías del mundo. Un factor que no solo está afectando a Starlink, sino a todo tipo de productos: energía, alimentación, etc.

Las subidas, por el momento, no afectan al plan premium de Starlink, que requiere la compra de una antena mucho más cara (2.500 dólares) además de una suscripción significativamente más costosa (500 dólares al mes). Esta propuesta, a cambio, promete un mayor ancho de banda (entre 150 y 500 Mbps).

En cualquier caso, los precios de Starlink –incluso en su versión más económica– son significativamente más altos que los de cualquier proveedor de fibra óptica en España, donde es fácil contar con acceso a una red de más de 300 Mbps por menos de 50 euros mensuales.

La virtud de Starlink es que puede operar incluso en zonas rurales donde la red de fibra no llega o las antenas de telefonía móvil no prestan un servicio lo suficientemente rápido. En esos casos, el servicio de SpaceX encaja a la perfección. Y, por el momento, parece que es ahí donde Elon Musk quiere poner el foco.

El elevado coste, no obstante, no ha frenado el número de altas. En los últimos días, la compañía reveló que tiene en la actualidad más de 250.000 usuarios en todo el mundo. Una cifra nada despreciable considerando las características del producto.