Sony puso fin a la creciente ola de rumores al presentar la renovación de PlayStation Plus, que fusionará el servicio ya existente con PlayStation Now para ofrecer un catálogo de juegos de diferentes generaciones. Si bien durante varios meses lo describíamos como la respuesta de PlayStation a Xbox Game Pass, ahora que conocemos una buena parte de su oferta nos damos cuenta que, en realidad, ni siquiera compiten entre ellos. ¿Por qué?

El hecho de que ambas propuestas brinden un catálogo con una determinada cantidad de juegos, y que el acceso al mismo esté sujeto a un pago mensual, no es suficiente para decir que son rivales directos. Antes de llegar a esa conclusión, es crucial analizar y entender cuál es la principal oferta que ofrecen tanto Xbox Game Pass como PlayStation Plus. Es decir, aquellas características por las que los consumidores están dispuestos a hacer un gasto recurrente.

En la industria de los videojuegos, independientemente de si hablamos de consolas o servicios, lo que más importa siempre serán los juegos. Sin títulos, una plataforma no puede crecer. Partiendo del fundamento anterior, encontramos que Xbox Game Pass y PlayStation Plus sustentan sus fortalezas en una extensa biblioteca de juegos. Sin embargo, lo hacen de una manera sumamente diferente.

Xbox Game Pass se ha consolidado como el mejor servicio de la industria por una sencilla razón: todos los juegos exclusivos de Microsoft están disponibles de lanzamiento en el servicio. El mismo día que ven la luz a precio completo —en formato físico o digital—, puedes descargarlos en Xbox Game Pass sin desembolsar una cuota adicional. Psychonauts 2, Forza Horizon 5 y Halo Infinite son algunos de los títulos que, durante 2021, encabezaron el line up de la suscripción de Microsoft.

Esta es precisamente la mayor fortaleza de Xbox Game Pass. Su relación costo/beneficio, de momento, es insuperable. Tanto confían los de Redmond en esta estrategia que seguirán lanzando los juegos de Call of Duty en las consolas PlayStation —si los reguladores aprueban la compra de Activision Blizzard, claro—. El verdadero golpe es ofrecer los nuevos lanzamientos de dicha franquicia, una de las más populares de la industria, desde el primer día en su servicio.

PlayStation Plus, por el contrario, no ofrecerá juegos exclusivos AAA de lanzamiento. Olvídate de disfrutar God of War: Ragnarök o Marvel's Spider-Man 2 —por mencionar solo un par que vienen en camino— sin pagar el precio completo. Sony ha decidido seguir una estrategia muy distinta, apoyada en el ofrecimiento de un catálogo de juegos clásicos —exclusivos y de terceros— en lugar de sus más recientes producciones.

Así pues, tendrás acceso a títulos de PS1, PS2, PS3, PS4 e incluso PSP. En el caso de PS5, habrá una selección especial liderada por Returnal, el desafiante shooter roguelike de Housemarque. Este título fue lanzado el 20 de abril de 2021 y será la propuesta exclusiva más reciente de PlayStation 5 que podrás encontrar.

PlayStation Plus apuesta por el legado

¿Entonces cuál es la principal fortaleza del nuevo PlayStation Plus? El legado que la marca ha construido por casi 30 años. En este sentido, por un tema de longevidad, el servicio es bastante fuerte. Según Sony, el nuevo PlayStation Plus tendrá más de 700 juegos durante su lanzamiento en junio. Entre ellos 400 títulos de PS4 y PS5, además de 340 pertenecientes a las generaciones anteriores. Por supuesto, todavía está pendiente conocer el listado de juegos.

Como puedes ver, la renovación de PlayStation Plus no es una respuesta directa a Xbox Game Pass. El mayor atractivo de PS+ se apoya en el distinguido legado de la firma japonesa, mientras que Xbox Game Pass apuesta por ofrecer las últimas novedades de los estudios internos de Microsoft.

En contraste con lo que algunos esperaban, Sony no siguió los pasos de Microsoft cambiando por completo la forma en que ofrece sus nuevos títulos exclusivos. Sinceramente, no necesitan hacerlo. ¿La razón? En la mayoría de los casos, los ingresos generados por sus títulos first-party son suficientes para mantener el negocio tradicional de venta. Por consiguiente, no requieren hacer cambios significativos en la actualidad.

Previo al lanzamiento de la PS5, Jim Ryan, director de Sony Interactive Entertainment, ya había avisado que el modelo de negocio de Xbox Game Pass no es rentable para ellos:

"Para nosotros, tener un catálogo de juegos [como Game Pass] no es algo que defina una plataforma. Nuestro discurso, como han escuchado, es 'juegos nuevos, juegos geniales'. Ya hemos tenido esta conversación antes, no vamos a seguir el camino de poner nuevos títulos en un modelo de suscripción. Estos juegos cuestan muchos millones de dólares, más de $100 millones para desarrollarlos. Simplemente no lo vemos como algo sostenible."

Ahora, tras el anuncio del nuevo PlayStation Plus, el directivo se mantuvo en la misma línea:

"Sentimos que estamos en un buen círculo virtuoso con los estudios, donde la inversión brinda éxito, lo que permite aún más inversión, lo que brinda aún más éxito. Nos gusta ese ciclo y creemos que a nuestros jugadores también. Poner nuestros propios juegos en este servicio —o cualquiera de nuestros servicios— tras su lanzamiento, como bien saben, no es un camino que hayamos recorrido en el pasado. Y no es un camino que vayamos a seguir con este nuevo servicio [PlayStation Plus]. Sentimos que si hiciéramos eso con los juegos de PlayStation Studios, ese círculo virtuoso se rompería. El nivel de inversión que necesitamos para nuestros estudios no sería posible, y creemos que el efecto que tendría sobre la calidad de los juegos que hacemos no sería algo que los jugadores quisieran."

La importancia de los servicios para Sony

Ciertamente, mantener un hipotético PlayStation Plus con los últimos lanzamientos de la firma, tal como hace Microsoft con Xbox Game Pass, sería imposible para Sony. Primero, porque los ciclos de desarrollo tendrían que reducirse para mantener un catálogo actualizado con novedades. Eso conlleva priorizar cantidad sobre calidad, y en PlayStation Studios se han caracterizado por lo opuesto.

Quizá en este punto te estás preguntando: ¿Entonces qué sentido tiene renovar PS+ si Sony sigue otro rumbo? Si analizas los informes financieros de PlayStation en los últimos años, podrás observar que su división de servicios se ha convertido en una fuente importante de ganancias. Tan solo el año fiscal anterior generaron ingresos por 24.400 millones de dólares, siendo el periodo más exitoso en la historia de la mencionada división. De hecho, los servicios son el salvavidas actual de la marca ante la falta de disponibilidad de la PlayStation 5 en gran parte del mundo.

En consecuencia, Sony no requería darle un giro total a PlayStation Plus; pero sí renovar su oferta para mantenerlo atractivo ante los ojos del mercado que ya posee. El nuevo PS+ no busca arrebatar consumidores a la competencia, sino provocar que los miembros actuales del servicio migren hacia una suscripción de mayor precio; y que aquellos que todavía no pertenecen a PlayStation Plus, finalmente se suscriban.

Sí, PlayStation también están reforzando su apuesta por los servicios, pero de una manera muy distinta a Xbox.