El pasado 20 de enero, poco después de que Microsoft anunciase la compra de Activision Blizzard, los de Redmond comunicaron que los próximos juegos de Call of Duty seguirán viendo la luz en las consolas PlayStation. Sin embargo, las cuidadosas palabras empleadas por Phil Spencer, director de Xbox, dejaban abierto el camino a otro tipo de interpretación. Ahora la compañía ha salido a resolver cualquier duda en relación al tema.

El sorpresivo comunicado surge en medio de las preocupaciones de los organismos reguladores estadounidenses, los cuales inspeccionarán la compra de Activision Blizzard de manera minuciosa para comprobar que Microsoft no infringe las normas antimonopolio. Es evidente que los dirigidos por Satia Nadella quieren evitar cualquier problema en torno a la adquisición, y hablar claro sobre el futuro de Call of Duty va en esa línea.

"También reconocemos que los reguladores pueden tener otras preguntas importantes mientras revisan nuestra adquisición de Activision Blizzard. Estamos comprometidos a atender todas las preguntas posibles, y queremos abordarlas públicamente desde el principio", dijeron.

Así pues, Microsoft ha resuelto dos dudas claves sobre las próximas entregas de Call of Duty. La primera es que respetarán cualquier acuerdo vigente entre Activision y Sony que involucre a la mencionada franquicia. Es bien sabido que estas empresas se han asociado para que los juegos recientes de Call of Duty ofrezcan acceso a contenidos exclusivos en las consolas PlayStation. Estos acuerdos no sufrirán ningún tipo de alteración.

Ahora bien, ¿qué pasará cuando el acuerdo entre Activision y Sony llegue a su fin? Según Microsoft, los títulos de Call of Duty seguirán lanzándose en PlayStation. Dicho en otras palabras, poco o nada va a cambiar respecto a la situación actual.

"Para ser claros, Microsoft continuará haciendo que Call of Duty y otros títulos populares de Activision Blizzard estén disponibles en PlayStation durante el plazo de cualquier acuerdo existente con Activision. Y nos hemos comprometido con Sony a que también los pondremos a disposición de PlayStation más allá del acuerdo que ya existe para que los fans de Sony puedan seguir disfrutando de los juegos que aman."

Por otra parte, Microsoft no se ha olvidado de Nintendo, con quien mantendrá una relación similar a la de Sony. "Estamos interesados en tomar medidas similares para respaldar la exitosa plataforma de Nintendo. Creemos que esto es lo correcto para la industria, para los jugadores y para nuestro negocio."

¿Sorprende la postura de Microsoft? No, para nada. En primer lugar, convertir a Call of Duty en una franquicia exclusiva de Xbox podría atraer las miradas de los reguladores; los de Redmond quieren evitar cualquier obstáculo. Asimismo, la verdadera apuesta de la compañía es ofrecer los nuevos juegos de Call of Duty en Xbox Game Pass en día uno. ¿Por qué renunciar entonces a los ingresos provenientes de PlayStation? No tendría ningún sentido…

Sony, de hecho, seguirá una estrategia similar tras comprar Bungie. Destiny 2 no abandonará las consolas Xbox y los próximos juegos del estudio no serán exclusivos de PlayStation.